Ángela Ávalos. 20 diciembre, 2019
La CCSS enfrenta el reto del empleo informal y del desempleo para garantizar la sostenibilidad del IVM, el principal régimen de pensiones del país. Foto: Jeffrey Zamora
La CCSS enfrenta el reto del empleo informal y del desempleo para garantizar la sostenibilidad del IVM, el principal régimen de pensiones del país. Foto: Jeffrey Zamora

A partir de enero, Estado, trabajadores y patronos deberán aportar más en sus cuotas para financiar el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), de la Caja.

El incremento tripartito será de medio punto porcentual, y representará ¢170 por cada ¢100.000 de ingreso reportado, informó la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en un boletín de prensa.

El aporte contributivo total para el principal sistema de pensiones del país pasará en enero a 10,66%.

Según informó la CCSS, la Junta Directiva de la institución acordó en junio ejecutar la recomendación de la más reciente reforma al IVM, del 2017, de acelerar los escalones de contribución, que ahora serán trianuales y no quinquenales.

Lo anterior significa que, cada tres años, se ejecutarán los aumentos pactados. Los siguientes aumentos quedarán para enero del 2023, 2026 y 2029.

“En este caso, cada patrono pagará sobre su planilla total reportada; el trabajador sobre su salario; en el caso del trabajador independiente o voluntario sobre el ingreso reportado; y el Estado lo hará sobre el total de la población cotizante”, explicó la institución.

Con la aplicación de este escalón contributivo, los aportes patronales se incrementarán de 5,08% a 5,25%; el de los trabajadores subirá de 3,84% a 4%; y el del Estado de 1,24% a 1,41%.

Jaime Barrantes Espinoza, gerente de Pensiones de la CCSS, informó de que esta decisión contribuirá en la sostenibilidad financiera del régimen de jubilaciones.

Esta medida, dijo Barrantes, al ser complementada con otras que se han venido adoptando y otras que la Junta Directiva está analizando, impactará positivamente la solidez financiera de este régimen de pensiones que aglutina a 1,5 millones de cotizantes.

El IVM tiene alrededor de 285.000 beneficiarios y una reserva cercana a los ¢2,5 billones.

Según informó este medio en noviembre, para el 2030, esa reserva comenzará a reducirse y, en el 2037, se agotará, de acuerdo con un informe actuarial del IVM, de julio anterior.

Las medidas que se analizan para asegurar su sostenibilidad a futuro incluyen elevar la edad de retiro a los 67 años (hoy es de 65 años con 300 cuotas), y eliminar la pensión anticipada, que es la que permite a las mujeres jubilarse a los 60 años y 450 contribuciones y a los hombres a los 62 años y 462 cuotas.