Michelle Campos, Esteban Oviedo. 29 septiembre
El presidente Carlos Alvarado enfatizó en que están abiertos al diálogo, pero no hay ruta que no incluya nuevos ingresos. Foto: Roberto Carlos Sánchez / Presidencia para LN
El presidente Carlos Alvarado enfatizó en que están abiertos al diálogo, pero no hay ruta que no incluya nuevos ingresos. Foto: Roberto Carlos Sánchez / Presidencia para LN

El presidente Carlos Alvarado defendió los impuestos planteados por su gobierno, en la propuesta al Fondo Monetario Internacional (FMI), al afirmar que no es posible equilibrar las finanzas públicas sin nuevos ingresos y que los futuros tributos no afectarán a las poblaciones más pobres.

“Siendo realistas, necesitamos ingresos; un componente tendrá que venir de una parte de impuestos y, como hemos dicho, lo que hemos planteado y lo sostengo, porque no afectan a la gente pobre el país”, aseveró Alvarado.

La propuesta del Gobierno incluye triplicar de forma permanente el impuesto anual sobre la propiedad de casas y lotes, de un 0,25% a un 0,75% del valor del bien. Con ello, por ejemplo, por una propiedad valorada en ¢50 millones por la municipalidad respectiva, los dueños pagarían ¢223.000 anuales como mínimo.

El plan también plantea crear un tributo a todo tipo de transacciones bancarias durante cuatro años, de un 0,3% en los dos primeros años y de un 0,2% en los siguientes dos.

Adicionalmente, se elevaría hasta en diez puntos porcentuales el impuesto de renta a los salarios superiores a ¢840.000, así como a las rentas de empresas y personas con ingresos propios.

“Es un planteamiento realista que necesita el país ante esta situación. Yo, desde meses atrás, sabiendo la necesidad de medidas, vine diciéndole al país que venían tiempos muy difíciles, de lo más duro de los últimos 200 años. Una cosa es decirlo y otra cosa es cuando ya nos toca plantear concretamente esas medidas”, manifestó Alvarado.

Según dijo, el Poder Ejecutivo sabe que hay margen para mejorar o modificar las propuestas con los actores políticos pertinentes, pero insistió en que no es realista decir simplemente “no" a nuevos impuestos; esa pose, en su criterio, es irresponsable, aunque popular.

“Las personas que dicen ‘no más impuestos, recorte de gasto', como lo ha dejado claro la gente técnica estudiosa..., no hay una ruta en el tiempo que nos permita enfrentar una crisis sin ingresos nuevos; es la realidad”.

“Decir ‘no más impuestos’, sin más, es lo más irresponsable que hay para con Costa Rica; es muy popular, pero es absolutamente irresponsable porque no lleva verdad. Necesitamos ingresos para subsanar este contexto".

Así lo afirmó apenas un día después de que la bancada de Restauración Nacional le reiteró al Gobierno que no aprobará nuevos impuestos y que la solución a la crisis fiscal debe venir por el lado del recorte al gasto.

En cuanto a los reclamos sobre mayor recorte al gasto, Alvarado afirmó que entiende que debe haber esfuerzos, pero sostuvo que los ha hecho, como con la reforma a las pensiones de lujo, el plan para eliminar las anualidades de los próximos dos años y la reforma al empleo público.

No obstante, no expresó apoyo a una reforma más fuerte al empleo público, que incluya a los funcionarios actuales, porque teme una oleada de demandas en contra del Estado.

Actualmente, Costa Rica se encuentra en busca de financiamiento de $1.750 millones con el FMI, para encarar la crítica situación económica que atraviesa el país.