Patricia Recio. 20 julio
En noviembre del 2017, el gobierno de Luis Guillermo Solís dio la orden de inicio de obras sin estar listos los diseños. Fotografía José Cordero
En noviembre del 2017, el gobierno de Luis Guillermo Solís dio la orden de inicio de obras sin estar listos los diseños. Fotografía José Cordero

El MOPT exigió a la empresa china CHEC apretar el acelerador en la ampliación de los 107 km entre Río Frío y Limón, pues, a un año y medio de que se dio la orden de inicio de las obras, solo ha avanzado un 10% y la entrega está prevista para octubre del 2020.

Rodolfo Méndez, jerarca del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), dijo que demandó a China Harbour Engineering Company (CHEC) un “cambio radical” en la ejecución del proyecto y un cronograma en el cual se visualicen los ajustes.

Incluso, afirmó que la constructora ni siquiera ha entregado diseños definitivos que la Administración le solicitó modificar con el fin de reducir el número de expropiaciones en esa carretera, que actualmente es de dos carriles y, con las obras, se ampliaría a cuatro.

“Pedí la presentación de un programa realista del proyecto, revisamos los puntos de conflicto, todas las prácticas de revisión de estructuras, diseños, problemas (...) hicimos un repaso de toda la marcha. Siguen sin satisfacer”, agregó Méndez.

Aunque la empresa ha incrementado el personal y gestiona traer maquinaria adicional para apurar las labores, el ministro considera que hay una “distorsión” entre la relación de tiempo y la obra realizada. Por eso, dijo, sigue sin estar satisfecho.

El plazo fijado para presentar el nuevo plan con el detalle de obras y los cambios solicitados es de cuatro meses.

Para el ministro, parte del problema surgió desde el arranque, cuando el mismo MOPT (en el gobierno de Luis Guillermo Solís) dio la orden de inicio sin que estuvieran listos los diseños.

“Eso generó una problemática en cuanto a tiempos y plazos, pero eso no quiere decir que haya una satisfacción del ritmo de las obras”, sostuvo Méndez.

Reconoció que la empresa ha fortalecido su capacidad de ejecución y la resolución de problemas asociados con permisos.

En marzo, el Gobierno anunció que la compañía asiática contrataría 600 personas más con las que sumaría en total 1.100 trabajadores que ampliarían esta vía por donde pasan el 80% de las exportaciones e importaciones del país, dada su conexión con los puertos de Moín.

La inversión total, por ahora, ronda los $555 millones, financiados, en su mayoría, por un banco chino. Fotografía José Cordero
La inversión total, por ahora, ronda los $555 millones, financiados, en su mayoría, por un banco chino. Fotografía José Cordero
¿Qué se ha hecho?

De acuerdo con el encargado de la unidad ejecutora de esa ruta, Kenneth Solano, a junio del 2019, el avance global es de 10,4%.

Actualmente, la empresa realiza trabajos de limpieza y corta de árboles entre los kilómetros 111 y 136, así como excavación y relleno en los kilómetros 51 y 118.

En otros tramos se realiza construcción de las capas de grava y muros de gaviones.

Además, aseguran que se coloca pavimento en los tramos entre el km 116 y 128.

La firma china también labora en la construcción de al menos 10 alcantarillas, bastiones y pilas de los puentes sobre los ríos Corinto, Toro Amarillo, Jiménez, Molinos, Roca, Guacimito, Parismina, Dos Novillos, Dos Vueltas, Reventazón, Pacuarito, Cimarrones, Cuba, Quebrada Calderón y Chirripó.

El contrato incluye mejoras en el suelo mediante drenajes.

Solano aseguró que a la empresa se le recordó que deben trabajar dentro del derecho de vía existente en la carretera, con excepción de las intersecciones principales.

El proyecto en detalle.
El proyecto en detalle.

Aseguró que “cualquier expropiación debe ser justificada técnicamente".

Según él, con la intervención directa de la Unidad Ejecutora y el Gestor del Proyecto y la colaboración de CHEC se ha logrado reducir considerablemente el número de expropiaciones que requiere el proyecto.

Advirtió que hasta que la constructora entregue los diseños ajustados, se podrá conocer el número real de terrenos a expropiar.

“A la fecha se mantiene un número oficial de 1.200 casos de expropiación, no obstante, se espera que ese número se reduzca dramáticamente”, dijo.

Pese a esto ya hay en trámite 304 expedientes.

De acuerdo con el encargado de la Unidad Ejecutora, aún no hay una ampliación oficial en la fecha de entrega del proyecto.

Sin embargo, adelantó que CHEC sí hizo una solicitud de prórroga que está siendo analizada por la Administración.

“Hasta tanto no exista una ampliación oficial del plazo del proyecto, la fecha de entrega se mantiene para octubre de 2020”, sentenció.

En febrero pasado, en una entrevista que dio a La Nación, el director de CHEC, Zhou Jingxiong, dijo que la prórroga es “inevitable”.

En esa ocasión, Zhou afirmó que necesitarían más tiempo para completar la ampliación y una serie de obras adicionales que el Gobierno pidió, sin detallar de cuánto sería el atraso.

Ante ese panorama, el MOPT debería pedir al banco chino Eximbak más plazo para el crédito por $395 millones con los que se financia el 80% de la obra.

Al préstamo chino, el Estado debió sumar una partida de $100 millones, más unos $60 millones extra para las obras adicionales.

La empresa CHEC recibió la orden de inicio en noviembre del 2017, en el gobierno de Luis Guillermo Solís, siendo el ministro de Obras Públicas y Transportes, Germán Valverde.

Sin embargo, fue casi un año después cuando se empezó a notar algún avance en la construcción de la vía.

Las obras de la carretera que conecta San José con Limón, contemplan, aparte de la ampliación a cuatro carriles de 107 kilómetros, 36 nuevos puentes y el refuerzo de los ya existentes.

Además, se construirán 13 pasos a desnivel, 11 retornos, 24 puentes peatonales y cinco intersecciones en los intercambios de Río Frío, Guápiles, Siquirres, Moín y en el ingreso a la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM).

Los trabajos adicionales comprenderían vías marginales, más puentes peatonales y ciclovías.