
“Sé que estaría aquí con nosotras”, dijo a La Nación Estefany Ponce Faerron, hija de Ligia Faerron Jiménez, la empresaria asesinada en 2025 en San Carlos. Para Estefany y su hermana, participar en esta manifestación representa una forma de exigir justicia por su madre.
Ambas asistieron con carteles que mostraban fotografías de su madre y mensajes contundentes: “Marcho por mi mamá que me dio la vida y hoy exijo justicia por la suya”.

“Estamos marchando por justicia. Lo que pasó fue realmente lamentable. Extraño a mi mamá con toda mi alma y sé que ella estaría aquí con nosotras, es tan duro...”, relató Ponce entre lágrimas.
Ambas enviaron un mensaje a la ciudadanía: “Cuiden a sus mamás, bésenlas, ámenlas, porque ya hoy nosotras no tenemos a nuestra mamá aquí, y de verdad no se imaginan cuánto la extrañamos”, finalizó Ponce con la voz entrecortada.

Como ellas, otros parientes de víctimas se sumaron a la marcha de este 8 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer. Entre ellos estuvo Mario Lagos Oporta, hermano de Perla Lagos, asesinada en octubre de 2025 en Golfito por su pareja.
“A nosotros nos arrebataron la vida de mi hermana y no queremos que ninguna familia sufra lo mismo”, afirmó Lagos, acompañado de la madre y la hija de la víctima, una niña de un año.

El mensaje de la familia de Lagos es claro: “Hagan valer sus derechos, no se queden calladas, vayan y busquen los lugares de ley, a su familia, cuéntenle, todo. Algo tan inofensivo les puede arrebatar la vida, así pasó con mi hermana”, recalcó Lagos.

Una petición especial
Al finalizar la marcha, se abrió un espacio para que familiares de víctimas de femicidio hablaran. Entre ellos participó un Xavier Sández, hermano de Fernanda y tío de Raisha, madre e hija asesinadas el 30 de julio de 2020 en la Zona de los Santos.
Durante su intervención, solicitó que el mensaje de las familias sobrevivientes llegue a los diputados para que no aprueben la reforma a la Ley 10.263, conocida como Ley de Reparación Integral para Personas Sobrevivientes de Femicidio en Costa Rica.
Esta normativa, vigente desde 2022, garantiza apoyo a los dependientes de las víctimas. Sin embargo, los familiares consideran que la propuesta actual de modificación pierde el espíritu original de la ley.
Durante el acto también se recordaron los nombres de las nueve víctimas de femicidio en 2026: María Emilia del Carmen Fallas, Xinia Lizeth Hidalgo, Adriana del Carmen Abarca, Florencia Candendo, María del Rocío Arias, Iris Picado, Seiry Michelle López, Karol Arroyo y la más reciente víctima, Yesenia Murillo.

Derechos las mujeres y desatención del Gobierno
La movilización, que inició a las 10:00 a.m. en el Parque Central, agrupó a colectivos feministas, familiares de víctimas de femicidio, mujeres indígenas y migrantes, así como activistas por los derechos de las mujeres trans.
“Lo hacemos por todas esas mujeres que han sido víctimas del sistema patriarcal que les han arrebatado la vida desde el femicidio, esas mujeres que alrededor del mundo son oprimidas, violentadas, discriminadas, y sus derechos le son arrebatados”, comentó la activista Mia Fink.

La marcha se centró en tres ejes:
- Preocupación por el avance del autoritarismo, el debilitamiento institucional y la regresión democrática.
- Exigencia de justicia frente a la violencia femicida, así como la defensa de los derechos laborales y de los territorios.
- Defensa del derecho a decidir y la autonomía corporal incluyendo el acceso al aborto legal.

Con carteles, tambores y consignas la marcha siguió su recorrido. Entre los grupos destacados estuvo el colectivo Las Hartas, cuyas integrantes desfilaron como “diablas” vestidas de rojo.
Grettel Méndez, miembro del grupo, explicó que investigaron sobre las diabladas de Latinoamérica, tomaron algunos elementos prestados y los ajustaron con una mirada feminista.

“Lo que nosotros buscamos es hacer un arte político y comprometido. Trabajamos en contra de la violencia contra las mujeres, los femicidios, en contra de la desigualdad”, contó.
Por otro lado, también hubo manifestaciones contra el gobierno de Rodrigo Chaves y contra la presidenta electa, Laura Fernández. Las participantes aseguraron que no se sienten respaldadas por las autoridades. Consideran que desde el Gobierno se han minimizado los casos de femicidio y los abusos contra las mujeres.
Entre las consignas que se escuchaban durante la marcha destacaron: “El que no brinca es Laura” y “El que no brinca es Chaves”.

Queman figura de Chaves
Como parte de la protesta, llevaron una piñata con la figura del mandatario, representada con un gesto de burla -el gesto que hizo el día de las elecciones nacionales en forma de burla-. Al finalizar el trayecto, alrededor de las 12:30 p. m. en la Plaza de la Democracia, colgaron la figura de un árbol, la golpearon y finalmente le prendieron fuego.



La jornada concluyó con discursos, música, poesía y el performance titulado “La pobreza tiene sesgo de género”, reafirmando una tradición de movilización que en Costa Rica se mantiene vigente desde la década de 1990.

