Educación

Presidente del CNP defiende costo de productos que vende: ‘Pagamos el precio justo a los proveedores’

Ángel Jiménez rechaza señalamiento de la Contraloría General de la República, según el cual, el 60% de los bienes que el Consejo le vende a escuelas son más caros que en los supermercados

El recién llegado presidente ejecutivo del Consejo Nacional de Producción (CNP), Ángel Jiménez, defendió los precios que pagan a los proveedores de bienes que luego la entidad vende caro a escuelas, hospitales y cárceles.

Su principal argumento es que no es posible equiparar los costos de producción para empresas que producen a gran escala con los de las “micro, pequeñas y medianas” firmas que que le venden al Consejo.

Para él, esa diferencia justifica que la institución pague altos precios a sus proveedores, como lo dio a conocer La Nación en recientes publicaciones con base en datos proporcionados por el mismo CNP e informes de la Contraloría General de la República (CGR).

“En algunos productos, probablemente, tengamos un precio más elevado como es en el caso de huevo, pero es porque pagamos el precio justo a los proveedores. En otros productos, como el arroz, lo tenemos que ajustar al decreto que existe. En la leche somos más baratos que el mercado”, manifestó el jerarca, quien asumió el cargo el mes pasado.

Jiménez reconoció que en algunos casos sí hay un precio más elevado, lo que según dice, tiene explicaciones.

“El tema de producción a baja escala, el pago del precio justo, la poca fuerza de negociación con proveedores de insumos. Todas esas son variables que se deben tomar en cuenta”, enfatizó.

Los insumos, afirmó, son más caros para los pequeños y medianos productores que para quienes producen a gran escala.

“No es lo mismo que llegue un productor fuerte a decir: ‘yo les puedo comprar tantos quintales de alimento por mes, si no los venden a este precio me voy a negociar con otro’. Una pequeña granjita tiene que ir a buscar a la agropecuaria más cercana para comprar un quintal de alimento para dárselos a las gallinas, eso es algo que se debe tomar en cuenta”, manifestó Jiménez.

Otra de sus justificaciones es que el proveedor del CNP tiene que ir a entregar los productos a diferentes centros educativos, incluidos lugares de difícil acceso.

Según una denuncia sobre la que ha publicado este medio, el CNP paga un “sobreprecio elevadísimo” a intermediarios por los huevos que se entregan a estudiantes de bajos recursos.

El huevo se vende a ¢700 el kilogramo en el mercado, pero el CNP les paga a sus proveedores ¢1.780 por el paquete de 15 huevos, que es menos de un kilo. A ese precio se le agrega un margen de comercialización del 12%, por la intermediación del Consejo para las compras a centros educativos, que hace que el precio final que se le cobra a escuelas y colegios sea de ¢1.950 por ese producto.

En el caso de la bolsa de frijol, según una denuncia de la organización empresarial Consejo de Promoción de Competitividad (CNC), el CNP vende la bolsa de 800 gramos de frijol a ¢1.300 pero, según la CNC, la empresa privada podría ofrecer el producto a las instituciones públicas en ¢834.

Además, la Contraloría General de la República (CGR) hizo un estudio, en el 2019, que evidenció que el 60% de productos que surte el Consejo para consumo de escolares tienen un costo mayor a los precios máximos ofrecidos por los negocios locales.

Según el presidente del CNP, no se puede comparar los precios de los productores del CNP con el mercado.

“Nuestro precio es un precio competitivo al mercado, los productos que manejamos son productos nacionales y siempre con la consigna, con el espíritu del Programa (Programa de Abastecimiento Institucional), con nuestra razón de ser de apoyar la producción nacional y al pequeño productor. Se debe tomar en cuenta que muchos supermercados privados se abastecen de productos que son importados y ahí sí ellos pueden tener un mejor precio, lo ideal es que se haga la comparación con productos nacionales”, expresó el funcionario.

El artículo 9 de la Ley Orgánica del CNP obliga a las instituciones públicas a comprarle a los proveedores del Consejo a los precios establecidos.

Actualmente, el CNP le vende a 2.950 escuelas y colegios del país, entidades que suman el 59% de las compras, lo que convierte al Ministerio de Educación Pública (MEP) en el principal cliente. También distribuye alimentos a los Cen-Cinái y al Ministerio de Justicia, a cargo de las cárceles, también a sedes policiales y a algunos hospitales.

En desacuerdo

A pesar de las denuncias y señalamientos de la Contraloría, Jiménez rechaza la afirmación de que los productos que vende el Consejo son más caros.

“A nivel del total de diarios (que el MEP entrega a cada estudiante que tiene un costo de ¢12.000) nosotros seguimos dando un precio más bajo al MEP en el costo total del diario. Por línea, en el huevo, ahí sí hay un costo más alto, pero, al sumar todos los productos, tenemos el costo más bajo” detalló.

Según él, directores centros educativos y miembros de las Juntas de Educación concuerdan con él.

“Le repito, no somos los más caros. Sería muy irresponsable de mi parte decir que somos más caros y ni siquiera conocer el dato exacto de compra que hacen los otros proveedores (privados) de centros educativos, yo le puedo dar fe que de acuerdo al testimonio recibido. En el tema del huevo, es un tema de precio justo, pero si usted hace una comparación por línea alimento, tal vez en alguna línea sí tengamos un precio más elevado, pero la Contraloría inclusive ha indicado que al ser un fin de interés social de desarrollo rural, digamos que está bien, pero el tema no es que sea un margen desproporcionado” declaró.

Tras las publicaciones de este medio sobre el CNP, emitió un comunicado en el que reclama un “alto a las verdades a medias”.

En el documento reprocha que “algunos sectores desconocen la importancia del Consejo y solo se han preocupado por desestabilizar y opacar las virtudes de la institución por intereses propios”.

Además, se hace referencia a un estudio del MEP que afirma que el 96% de los centros educativos abastecidos por el CNP no presentaron déficit en el año 2019, sino un ahorro en la compra de alimentos al Consejo, de ¢15. 000 millones.

El jerarca del Consejo, sin embargo, nunca hizo referencia al documento. Su afirmación de que los precios eran más bajos, se basaba en manifestaciones de encargados de escuelas.

La Nación solicitó a la oficina de prensa del CNP es estudio mencionado en el comunicado, pero la periodista responsable recomendó tramitarlo con el MEP. Luego prometió enviarlo en algún momento.

Se hizo una nueva solicitud ante otra periodista del CNP sin que tampoco fructificara la gestión.

Pagos millonarios a proveedores

La Nación también cuestionó a Jiménez sobre el hecho de que al 26% de los 312 proveedores del CNP reciban el 45% de presupuesto para alimentos a centros educativos, como publicó este medio.

De esta forma, hay proveedores que facturan más de ¢3.000 millones al año solo con esa institución.

Ocurre, aunque el jerarca defiende que se atienden pequeños productores o “pequeñas granjitas”.

Según el jerarca, es cierto que hay un proveedor que está facturando mucho, por lo que trabajan en diluir su cuota.

“En esta situación, nosotros hemos tomado las medidas, básicamente de diluir más la cuota de mercado y democratizarla. Yo desconozco cuál es el proveedor (que factura más) no tengo el dato a mano, yo acabo de asumir, no sé cuáles son esos proveedores, es algo que vamos a revisar y analizar con el detalle”, aseguró.

La Contraloría, en un estudio de setiembre del 2020, llamó la atención sobre el caso de proveedores que, considerando las ventas que realizaron al PAI, tendrían una categorización de tipo de empresa diferente a la registrada por el CNP.

Ángel Jiménez fue juramentado como nuevo presidente del CNP el pasado 20 de julio, en sustitución de Rogis Bermúdez, quien dejó el cargo el 15 de julio.

Antes era el encargado de una dirección regional del Consejo y es presidente del Consejo Directivo del Colegio de Ciencias Económicas de Costa Rica.