Educación

CNP vende alimentos 46% más caros que Cenada, afirma Comisión para la Competencia

El mercado mayorista, ubicado en Barreal de Heredia, ofrece una lechuga americana en ¢191, pero por este mismo producto, el Consejo le cobra a las instituciones del Estado ¢302

Los precios de los bienes que el Consejo Nacional de Producción (CNP) le vende a escuelas, cárceles y hospitales son, en promedio, 46% más caros que los comercializados por el Centro Nacional de Abastecimiento y Distribución de Alimentos (Cenada) y 19,5% más que los ofrecidos en las ferias del agricultor.

Esta es la conclusión de un análisis realizado por la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom), según el cual, en algunos productos el precio está muy por encima de ese promedio. Por ejemplo, el mercado mayorista Cenada vende una lechuga americana en ¢191 mientras que en el CNP cobra ¢302 (58,12% más). La diferencia con el costo en las ferias del agricultor es un 13%, pues las vende en ¢265.

Las diferencias están en todas las hortalizas y frutas, como ocurre con el brócoli, que en el Cenada cuesta ¢800; en la feria del agricultor, ¢1.100 y el CNP cobra ¢1.206 (50,75% más que el Cenada y 9,64% más que la feria).

Otro ejemplo citado por Coprocom es el kilo de vainica, que se consigue en Cenada por ¢1.312; en la feria del agricultor por ¢1.385, pero el CNP lo vende al Estado en¢1.508 (14,94% más que el Cenada y 8,8% más que la feria). Entretanto, por el kilo de papaya se paga ¢432 en Cenada y ¢425 en la feria del agricultor mientras que el Consejo cobra ¢486 (12,5% más que el Cenada y 14,35% más que en la feria).

Los datos los dio a conocer Viviana Blanco, miembro de Coprocom, en el foro organizado por Lead University llamado: El Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) del CNP: Análisis de sobreprecios y Necesidad de Competencia Local, realizado el martes.

En la actividad participaron además Fernando Ocampo, decano y profesor de Lead University; Pablo Heriberto Abarca, diputado del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC); Mónica Segnini, presidenta del Consejo de Promoción de la Competencia (CPC); Gerardo Araya presidente de la Cámara Nacional de Comerciantes Detallistas y Afines (Canacodea), y Rogis Bermúdez, expresidente del Consejo Nacional de Producción (CNP).

Blanco presentó un comparativo de precios hortofrutícolas de setiembre de 2021 entre el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) del CNP, el Centro de Nacional de Abastecimiento (Cenada), ubicado en Barreal de Heredia, y las ferias del agricultor. Ese ejercicio también se había realizado en 2017 para una investigación de la Coprocom.

“Lo que encontramos es que (con respecto al análisis del 2017) se han incrementado las diferencias en los precios. Ahora, la diferencia en promedio del PAI con los precios del Cenada aumenta hasta un 46% y la diferencia con la feria del agricultor ya no es negativa, si no que es 19% más.

“No estamos diciendo que sea una muestra representativa, simplemente replicamos el ejercicio que había hecho la Comisión en 2017 y notamos incremento en las diferencias en los precios; esto lo que hace es arrojar un indicio de que podría estarse incrementando las ineficiencias o los problemas; se requiere un estudio más detallado”, explicó Blanco en el foro.

La Comisión para Promover la Competencia es un órgano de desconcentración máxima adscrito al Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), con independencia técnica, administrativa, presupuestaria y funcional.

Blanco explicó que el procedimiento establecido por el PAI “no tiene una visión de agrupar compras para mejorar las condiciones y trasladar los beneficios a las instituciones públicas a través de precios más bajos.

“Se desconoce el impacto de la cadena de comercialización en la fijación de precios. En el caso particular de los abarrotes, el precio de compra se fija conforme cotización del proveedor, es un precio aceptante, y no se analiza en el PAI; la política de las estudios de mercado que se realizan en el Consejo dificulta la captación de variaciones de precios a corto plazo”, añadió la funcionaria.

Se debe revisar

Blanco relató que la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria (STAP) solicitó criterio a la Coprocom en junio del 2021, sobre si las actividades asociadas a los programas presupuestarios de la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) y el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), ambos del CNP, se encuentran “incluidas en un régimen de competencia abierta”.

La opinión de la Coprocom a la STAP es que el PAI, al igual que FANAL, no se circunscriben un régimen de competencia y que resulta necesario revisar los regímenes regulatorios y sus extensiones para valorar la vigencia de su fundamento, sus costos y ponderar alternativas “menos lesivas” a la competencia.

“Se reafirmó que este modelo de único intermediario no fomenta condiciones de compra para los usuarios. Otro elemento importante es que hay una ausencia de medición, se desconocen los costos del transporte en el monto comprado a clientes institucionales; hay una ausencia de mecanismos de medición de impacto cuantitativo y cualitativo respecto al acceso a los mercados de los micro, pequeños y medianos empresarios”, dijo Blanco.

Según dijo, el mecanismo de de compras que favorece al CNP como único oferente de instituciones públicas, afecta la competencia porque se restringe el número de oferentes, se limita la variedad y la calidad de los productos ofrecidos. De esa forma, se beneficia de “manera artificial “a cierto tipo de proveedores y se reduce la eficiencia, lo que redunda en pérdida de beneficios para los usuarios institucionales.

Por esa razón, adelantó Blanco, la Coprocom va a realizar un estudio más amplio sobre los efectos en materia de competencia económica del PAI que va más allá de los precios, lo que se buscará es determinar todas las distorsiones que afectan la competencia.

Exjerarca defiende

Frente a los argumentos de Coprocom y de otros informes sobre los altos precios del PAI, el presidente del CNP, Rogis Bermúdez sostuvo que no hay sobreprecios.

“Nunca he hablado de sobreprecios, nosotros siempre hemos pagado, por lo menos mientras estuve en el Consejo, hemos pagado precios diferenciados que sean más justos y que sean más ajustados a la realidad de los costos de producción que tienen nuestros agricultores”, dijo Bermúdez, quien presidió la institución hasta el 15 de julio, cuando dejó el puesto para aspirar a una diputación por el Partido Acción Ciudadana (PAC).

Publicaciones de La Nación han dado a conocer los sobreprecios del Consejo a partir de informes de la Contraloría General de la República, denuncias de sectores e investigaciones.

Recientemente, un estudio de la Universidad Nacional (UNA) reveló que el Consejo vende los frijoles a las escuelas al doble del precio que se lo compra a los productores por el efecto de intermediación de asociaciones, pues mientras un frijolero entrega el quintal a la asociación por ¢32.600, el CNP lo comercializa con las escuelas a ¢64.000.

Los miembros de las Juntas de Educación que participaron en el estudio de la UNA confirmaron que el CNP es caro en todos los productos.

Un estudio de 2019 de la Contraloría General de la República (CGR), reportó que el 60% de productos que surte el Consejo para consumo de escolares tienen un costo mayor a los precios máximos ofrecidos por los negocios locales.

También la Cámara Nacional de Avicultores (Canavi) denunció que el CNP paga un “sobreprecio elevadísimo” a intermediarios por los huevos para los paquetes de alimentos que se entregan a estudiantes de bajos recursos. Se pagan ¢1.950 por el kilo, cuando este se puede conseguir en ¢700 en los supermercados.