Gerardo Ruiz R.. 5 noviembre, 2018
Migrantes centroamericanos esperaban turno para recibir ropa y zapatos en un albergue temporal en la Ciudad de México. La inmmigración es un tema fuerte en la campaña electoral en Estados Unidos.
Migrantes centroamericanos esperaban turno para recibir ropa y zapatos en un albergue temporal en la Ciudad de México. La inmmigración es un tema fuerte en la campaña electoral en Estados Unidos.

Los Ángeles, EE. UU. A medida que se acerca el momento de que los estadounidenses voten en las elecciones de medio periodo, este martes 6 de noviembre, se incrementa la cantidad de mensajes en los que el Partido Republicano, del presidente Donald Trump, advierte de la “catástrofe” que ocurriría para Estados Unidos en caso de que el Partido Demócrata recupere terreno perdido en los comicios presidenciales del 2016.

Y uno de los chivos expiatorios de Trump durante los últimos días de la campaña ha sido la migración de latinoamericanos hacia los Estados Unidos.

El tono, que algunos analistas han calificado como racista, y la cantidad de anuncios en los que el mandatario ha tocado el asunto de la migración ilegal llevan a pensar al periodista Andre Mouchard a adelantar que, en caso de que los republicanos conserven la hegemonía política en Estados Unidos, el mandatario se sentirá envalentonado para endurecer su política hacia América Latina.

“Creo que las razones por las que está lanzando ese mensaje es para que la gente que votó por él en el 2016 lo vuelva a hacer ahora. Si usted mira los spots de campaña no son muy serios, muchas de las cosas que Trump ha propuesta no son serias tampoco, pero algunas sí lo son.

"Y lamentablemente pienso que entre lo que sí es real está el endurecimiento de políticas migratorias contra los países latinoamericanos, así como la imposición de sanciones por razones políticas”, dijo Mouchard a La Nación. Él es editor general de Política e Inmigración del diario californiano Orange County Register.

Mouchard llegó a esa conclusión al final de una semana, la anterior, plagada de propaganda republicana antiinmigrante valiéndose de hechos pasados, como el juicio contra un inmigrante mexicano, Luis Bracamontes, condenado a pena de muerte porque en el 2014 asesinó a dos policías, y de otras polémicas más actuales, como el viaje de miles de migrantes del Triángulo Norte de Centroamérica hacia los Estados Unidos, caravana que Trump ordenó repeler con el Ejército.

Andre Mouchard es jefe editorial en temas políticos y migratorios en el diario 'Orange County Register', de California. Foto: Gerardo Ruiz.
Andre Mouchard es jefe editorial en temas políticos y migratorios en el diario 'Orange County Register', de California. Foto: Gerardo Ruiz.

Durante esta campaña Trump también anunció sanciones para países latinoamericanos dominados por regímenes de izquierda, como Venezuela, Cuba y Nicaragua.

“¿A quién más dejarán entrar los demócratas?”, preguntaron los republicanos en el spot donde se utiliza la figura de Bracamontes para estigmatizar a todos los migrantes latinos.

Empero, el diario The Washington Post dejó en ridículo tal comercial al revelar, también la semana anterior, que Bracamontes ingresó a Estados Unidos durante el gobierno del también republicano George Bush, quien dirigió a Estados Unidos entre el 2001 y el 2009.

Trump: Un ‘mal actor’ que sobrevive

La doctora Lynn Vavrek, experta en Ciencias Políticas y Comunicación, quien es profesora en la Univerdad de California en Los Angeles (UCLA), coincidió con la lectura de Mouchard en que el volumen de los ataques en la publicidad de campaña ha ido en aumento y que esos ataques podrían convertirse en realidad.

En el caso de los republicanos, dijo, se han enfocado en revelar los presuntos errores y fallas que según ellos han cometido los demócratas durante sus administraciones, como por ejemplo en el caso de la inmigración ilegal, para posicionar sus políticas como las capaces de arreglas tales supuestos yerros administrativos.

La académica consideró a Trump como un “mal actor” que ha logrado sobrevivir gracias a prácticas que aniquilarían la carrera de cualquier otro político, y advirtió acerca de los peligros que implica el estilo del mandatario.

“Estamos en un momento realmente extraño en la historia de los Estados Unidos. Tenemos un presidente que dice cosas que son falsas, que así lo prueban los medios de comunicación, pero que tiene ‘grupos de vigilancia’ encargados de desmentir a estos. Trump luego dice que los medios de comunicación son el enemigo del pueblo; cierta parte del país no solo está dispuesta a creer esto, sino que, también, está contenta de escuchar algo así”, afirmó el viernes pasado, durante una charla que le brindó en Hollywood a un grupo de medios extranjeros que cubren las elecciones de medio periodo, entre los cuales está este diario.

Y agregó: “Nunca hemos estado en un momento como este antes. Creo que aquí hay una pregunta abierta y es cuál clase de instituciones y qué clase de actores se necesita que emerjan para sacarnos de este equilibrio en el que nos encontramos ahora donde los medios de comunicación tratan de hacer su trabajo y el líder del mundo libre (en referencia al presidente de Estados Unidos) básicamente les dice ‘ustedes son el problema’”, opinó.

En las elecciones de este martes 6 de noviembre Trump se juega una buena cuota de su poder, bajo amenaza por la probable victoria que pintan las encuestas para el Partido Demócrata, que le arrebataría al Republicano el control de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, órgano vital para el gobernante.

Algunos analistas que han sido consultados por medios estadounidenses afirman que uno de los primeros actos que realizarían los demócratas en caso de ganar el control legislativo sería iniciar un juicio político o impeachment contra Donald Trump por presuntos delitos como conflicto de intereses, abuso de autoridad, obstrucción de la justicia, entre otros. No sería el primer intento que la oposición haría para acabar con la Presidencia del magnate de bienes raíces neoyorquino.