Patricia Leitón. 11 junio
Los frijoles son parte de la canasta básica tributaria, la cual está compuesta por 195 productos que actualmente están exentos del IVA. Foto: Archivo.
Los frijoles son parte de la canasta básica tributaria, la cual está compuesta por 195 productos que actualmente están exentos del IVA. Foto: Archivo.

El Gobierno envió un proyecto del ley a la Asamblea Legislativa para posponer, hasta el 30 de junio del 2021, el 1% del impuesto al valor agregado (IVA) a la canasta básica y para reponer dichos ingresos incluyó en el plan gravar el salario escolar en forma permanente.

Según información proporcionada por Hacienda, a solicitud de este diario, el gravamen al salario escolar significa un ingreso de aproximadamente ¢42.800 millones anuales y con la exoneración del IVA a la canasta básica por la moratoria de un año se dejarán de percibir, en los 12 meses, 0,06% del PIB (producto interno bruto), aproximadamente ¢20.000 millones de colones.

La Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y el Reglamento del Impuesto al Valor Agregado, establecen que el 1% a la canasta básica debe empezar a regir el próximo 1.° de julio.

La canasta básica tributaria son 195 productos que actualmente están exentos del IVA. Estos productos se desagregan en una gran variedad de bienes por partida arancelaria o código, principalmente por tipos de presentaciones.

Jorge Rodríguez, exviceministro de Ingresos del Ministerio de Hacienda, había adelantado esta intención.

“Esta nueva propuesta tiene como propósito incidir de manera positiva en la capacidad de consumo de los hogares costarricenses, y disminuir los efectos de la crisis económica que ha generado el covid-19 sobre la población, principalmente en los sectores con menos recursos”, indicó el Ministerio de Hacienda, en un comunicado emitido la mañana de este jueves 11 de junio.

De esta manera, se plantea modificar el Transitorio IV de la Ley N°. 9635, Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, para que los bienes y los servicios incluidos en el inciso 3 del artículo 11 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, que conforman la canasta básica tributaria, ya no estén sujetos al pago del 1% de este impuesto a partir de julio 2020.

El Ministerio argumentó que para compensar el impacto fiscal de esa medida, así como los efectos de la contracción económica y la disminución de los ingresos necesarios para hacer frente a la emergencia nacional, el proyecto también incluye una propuesta para que el salario escolar ya no esté exonerado del impuesto sobre la renta.

Este gravamen se calcularía con la misma tabla del impuesto sobre la renta que se aplica a los salarios regulares, en la cual solo tributan los ingresos mayores a ¢840.000 actualmente.

(Video) Ejecutivo pide posponer un año IVA a la canasta básica

Igual que en el salario regular

Según un estudio realizado por el Ministerio de Hacienda en el 2018, este impuesto al salario escolar representaría cerca del 0,12% del gasto tributario, es decir, generaría ingresos por ese monto si se elimina la exoneración.

“Dado el incremento en los gastos como efecto de la pandemia y por el compromiso con la responsabilidad fiscal, es preciso acudir a una fuente de recursos que permita compensar los ingresos que recibiría el gobierno de no darse la moratoria del cobro de IVA en canasta básica", explicó Elian Villegas, ministro de Hacienda.

"De ahí nuestra propuesta para que a partir del próximo año se grave con renta el salario escolar, en las mismas condiciones en que se encuentran gravados los salarios en todo el sector laboral costarricense. Eso significa que se mantendría un monto exento y a partir de ahí se aplicaría el mismo porcentaje de impuesto escalonado que ya se utiliza para gravar los salarios”, añadió el Ministro.

“El llamado salario escolar es una porción de un incremento de salario que se paga diferido, según confirmó la Sala Constitucional. Por lo tanto, su tratamiento tributario debe ser idéntico al salario mensual”, añadió la ministra de Planificación y coordinadora del equipo económico, Pilar Garrido.

La canasta también afrontará un cambio en su composición. La Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas estableció que, para definir cuáles productos se incluyen, se debe considerar el consumo efectivo de bienes y servicios de primera necesidad de los hogares que se encuentren en los dos primeros deciles de ingresos (el 20% de hogares con menos recursos), de acuerdo con los estudios efectuados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

El INEC realiza la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (Enaho), la cual hizo una nueva medición entre el 2018 y el 2019. Con base en dichos resultados, los ministerios de Hacienda y Economía deberán definir la nueva canasta.

Arnoldo Trejos, jefe de la Dirección de Investigaciones Económicas y de Mercados del Ministerio de Economía, había informado de que ya se determinaron los productos que constituirán la nueva canasta, pero deben ser validados.

Este 11 de junio se consultó a Hacienda y al Ministerio de Economía sobre el avance de la nueva canasta, pero al cierre de edición de esta información no se había recibido respuesta.

Implicaciones

Priscilla Piedra, socia de impuestos de Deloitte y quien fue la Directora General de Hacienda cuando se diseñó el IVA, explicó que lo que se pospondría es la entrada en vigencia del 1% sobre la canasta básica y el 1% sobre los insumos agropecuarios.

Con este tributo, el Ministerio de Hacienda tendría trazabilidad, es decir, información de las compras y ventas en la cadena de valor, lo cual es importante para definir el pago del IVA y del impuesto sobre la renta.

No obstante, Piedra explicó que Hacienda tiene otras fuentes de información: la mayoría de productores de canasta básica están inscritos, porque podían hacerlo a partir del 1°. de julio del 2019 para prepararse para la aplicación del 1%, y los de insumos agropecuarios ya estaban inscritos para gozar de la exoneración.

Además, todos deben dar factura electrónica, excepto los inscritos en el régimen especial agropecuario.

También consideró que el proyecto de gravar el salario escolar sería progresivo (afecta en mayor medida a los de mayor ingreso) porque los trabajadores que pagarían el impuesto sobre la renta serían solo los que recibieran más de ¢840.000 en ese mes específico que se paga este salario, y por otro lado los hogares de menores ingresos son los que dedican una mayor proporción de su ingreso a comprar los bienes de la canasta básica.