Óscar Rodríguez. 17 diciembre, 2018
Las propuestas hechas por la Gerencia de Pensiones buscan reducir el gasto en pago de pensiones y elevar los ingresos del IVM. La Directiva de la Caja aún no ha tomado una decisión definitiva. Foto: Rafael Pacheco

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) analiza reducir el monto de las nuevas pensiones por vejez que entregue el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) en los próximos años.

La propuesta consiste en que las jubilaciones aprobadas representen el 55% del salario de referencia del trabajador (promedio últimos 20 años), en vez del 60% actual.

Asimismo la Gerencia de Pensiones pidió que el piso de las pensiones mínimas sea equivalente al 40% del salario mínimo y no del 50% como es hoy.

La jubilación más baja del IVM es de ¢140.000 mensuales y la reciben 134.000 personas, es decir la mitad del total de jubilados del sistema.

Además la Junta Directiva de la institución acordó adelantar el alza en la contribución obrero-patronal y del Estado el próximo año, en vez del 2020, como estaba previsto.

De esta forma el aporte tripartito pasará del actual 10,16% a 10,66% a mediados del próximo año.

Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja, detalló que parte de las medidas fueron recomendadas por la mesa de diálogo, instaurada el año pasado, con el sector empresarial, sindicatos y el Gobierno. Excepto la de la pensión mínima que es adicional.

Los cambios irán a consulta pública, en los próximos días, antes de que la Directiva de la Caja tome la decisión si aprueba en firme los cambios, confirmó Barrantes.

Hasta setiembre pasado, el IVM contaba con 268.417 personas pensionadas.

El pago de la jubilación y la atención médica de estas personas ascendió, entre enero y setiembre, a ¢761.217 millones, es decir 11% más frente al mismo periodo del 2017, según los estados financieros de la CCSS.

Razones y efectos

Con estas medidas, la CCSS tiene el objetivo de disminuir el gasto del principal fondo de pensiones de Costa Rica y aumentar los ingresos para darle sostenibilidad en mediano plazo al régimen.

También pretende evitar los momentos críticos estipulados por el estudio actuarial hecho por la Universidad de Costa Rica (UCR).

El informe proyectó que para el 2032 el IVM comenzará a consumir su reserva, pues sus ingresos son insuficientes para pagar las pensiones, y se agota en su totalidad en el 2038.

“Se decidió adelantar el tema de los ingresos y generar más espacio frente al momento del 2030 (...) Con el aumento de la cotización, la Junta sí decidió acelerarlo un poco más”, explicó Barrantes.

El objetivo es que la medida aplique de manera inmediata en julio del 2019.

Con el cambio, los trabajadores cotizarán 4,00% en vez del 3,84%; los patronos 5,25% en vez de 5,08%; y el Estado 1,41% en vez del 1,24%.

En el caso del ajuste a la baja de la pensión por vejez, Mario Devandas –directivo de la CCSS– confirmó que aún no hay una discusión en el seno de la Directiva.

Devandas sí se opuso a que la pensión mínima de los jubilados actuales y futuros del IVM sea del 40% del salario mínimo.

“La pensión (...) va a ser un 40% del salario mínimo, entonces, hay 134.000 costarricenses con esa pensión, las cuales son personas que han contribuido al Régimen y me preocupa profundamente”, enfatizó Devandas, según consta en el acta 8.976 del 12 de julio pasado.

La jubilación más baja del régimen, al estar referenciada al salario mínimo, cada año se eleva según la inflación. El ajuste no implica que los pensionados actuales vayan a tener un recorte o descenso en el monto que reciben actualmente, pero supondría un crecimiento a un menor ritmo.

Guillermo López, director Actuarial de la CCSS, explicó que tal ajuste significará para este año una erogación de ¢20.343 millones y de ¢91.115 millones en el 2019.

“El monto de pensión mínima, con un piso de un 50%, nunca ha sido una situación comprometedora para el IVM, pero conforme la base mínima contributiva avanza aceleradamente (para equipararla al 100% del salario mínimo), ese piso conduce a una situación difícil en el Seguro de IVM”, explicó López a la Directiva en julio pasado.

Para el actuario Rodrigo Arias, la Caja se ve obligada a realizar un ajuste en la pensión mínima porque en los estudios de la institución no se tomó en cuenta el impacto financiero futuro del aumento de la pensión mínima.

Arias recalcó que reducir la cuantía del 50% al 40% del salario mínimo, implicará que las pensiones existentes y nuevas crezcan a un menor ritmo.

Con respecto a la reducción del monto de pensión por vejez, el especialista detalló que implicará menos gasto para el fondo de jubilaciones.

“El cambio significaría que el monto de la pensión de los nuevos jubilados se reduzca en un 8,33%”, resaltó Arias, quien fue uno de los actuarios encargados de hacer el estudio al IVM en la UCR.

La reducción de la pensión por vejez se aplicaría a las mujeres que se retiran a los 60 años, con 450 cuotas; y los hombres a los 62 años y 462 cuotas. Así como a las personas que se retiran a los 65 años con 300 cuotas.

Si la propuesta se aprueba en firme en la Caja entrará a regir 18 meses después de su publicación en el diario oficial La Gaceta.