
Roxana Morales, coordinadora del Observatorio Económico y Social (OES) de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), afirmó que, bajo las condiciones actuales en el mercado cambiario, no se vislumbra en el corto plazo un aumento en el precio del dólar, a menos que ocurra algún choque externo.
“¿Por qué? Porque tenemos constantemente superávit de divisas en el mercado cambiario, tanto en ventanilla con los bancos, que eso luego se traslada al Monex (Mercado de Monedas Extranjeras), donde también hemos tenido un importante volumen de divisas”, explicó Morales en una entrevista realizada por UNA Comunica la mañana de este viernes 6 de marzo.
Pareciera que nosotros no vamos a tener, por lo menos en el corto plazo, en las condiciones actuales, una situación donde el tipo de cambio aumente, a menos de que haya algún choque externo.
— Roxana Morales, OES-UNA.
Según un comunicado de prensa emitido por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) el 4 de marzo, el superávit en las ventanillas de los intermediarios cambiarios —es decir, cuando la oferta de divisas supera la demanda— entre el 1.º y el 27 de febrero de 2026 alcanzó los $659 millones, es decir, un monto mayor al observado en el mismo lapso de años anteriores ($455,86 millones en promedio en el periodo 2023-2025).
El aumento “extraordinario” en el superávit de divisas provocó que en cinco sesiones de negociación el Banco Central interviniera en el Monex a través de operaciones por estabilización, las cuales son realizadas por la entidad para reducir presiones excesivas sobre el tipo de cambio.
“Particularmente, entre el 19 y el 26 de febrero, los excedentes en ventanilla se manifestaron en mayores montos negociados en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). Luego de las valoraciones correspondientes, con el fin de evitar movimientos abruptos en el tipo de cambio, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) realizó compras por estabilización que acumularon $259,1 millones”, añadió el comunicado.
Además, Morales explicó que el 24 y 25 de febrero de 2026 se registró un movimiento atípico en el mercado cambiario, con un exceso de divisas en ventanilla de los intermediarios, y no hay claridad del porqué.
Según indicó, solo es posible plantear algunas hipótesis para intentar justificar el exceso de divisas en febrero pasado. Entre ellas, mencionó que despidos anunciados por algunas empresas pudieron aumentar la oferta de dólares si estas cambiaron divisas a colones para pagar liquidaciones, “pero no sabemos si eso efectivamente se concretó en estos días”.
Otra posibilidad es la operación vinculada a la venta de Florida Ice and Farm Company (Fifco) a Heineken, valorada en $3.250 millones. Morales explicó que este tipo de transacciones generan conversiones de dólares a colones para el pago de “impuestos por traspaso de propiedad”, aunque aseveró que no hay certeza de que ese pago se haya realizado en febrero.
“Eso es una situación que podría haber alterado un poco el mercado, porque de por sí ya sabemos que en estos días hay un aumento en la oferta de divisas porque tenemos más turistas ingresando al país, entonces hay más dólares circulando”, comentó.
Precisamente, el comportamiento actual del tipo de cambio responde a factores como la persistente abundancia de divisas y una demanda que no muestra suficiente dinamismo para generar presiones al alza, según Pablo González, gestor Jr. de Portafolios de Grupo Financiero Mercado de Valores.
El impacto del aumento del petróleo
Una de las razones por las cuales ha habido una mayor oferta de dólares en Costa Rica es que el precio del petróleo se ha “mantenido bajo” en los últimos años, por lo que se ha necesitado menos divisas para comprar derivados del petróleo, como los combustibles.
Ahora, con el reciente repunte en el precio del crudo por la guerra en Oriente Medio, dependiendo de cuánto aumente, Costa Rica tendría que empezar a comprar más dólares para importar combustibles, lo que incrementaría la demanda de divisas y, por ende, hay presiones hacia el alza sobre el tipo de cambio.
No obstante, Morales indicó que esto también dependerá de la cantidad de dólares que haya en la economía. Si el superávit de divisas se mantiene constante, el tipo de cambio podría sostenerse; de lo contrario, podrían presentarse ligeras presiones al alza.
“Tampoco es que vayamos a esperar que esta situación vaya a disparar el tipo de cambio, pero por lo menos a contrarrestar un poquito los movimientos hacia la baja que han habido estos días”, agregó.
De acuerdo con la agencia de noticias AFP, los precios del petróleo se incrementaron este viernes impulsados por los riesgos que pesan sobre el suministro del crudo en Oriente Medio, tras la promesa de Donald Trump de continuar la guerra hasta la “capitulación total” de Irán.
Después de la declaración del presidente estadounidense, el barril de Brent, referencia internacional del petróleo, subió hasta $91,89, mientras que su equivalente estadounidense, el WTI, alcanzó brevemente $89,62, lo que supone un aumento del 10,63%, antes de volver a bajar ligeramente.
“Esta situación internacional que estamos viviendo no solamente afecta el precio del dólar, esto tiene un efecto en cadena. Entonces, ya tenemos una afectación en el costo de seguros para las empresas que están importando bienes, ya que tienen que pagar más seguros o más costos de fletes de transporte porque ya las empresas están trasladando sus contenedores por lugares menos peligrosos”, comentó la coordinadora del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la UNA.
Comportamiento del tipo de cambio
Desde el 11 de diciembre de 2025, el precio del dólar se mantiene por debajo de los ¢500 e incluso ha registrado mínimos históricos en el Monex.
En la sesión del pasado viernes 27 de febrero el promedio ponderado del precio de la moneda estadounidense en el Monex se situó en ¢470,19, el nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica del Banco Central, el 6 de diciembre de 2007.
Un análisis reciente del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la UNA resume que la apreciación del colón frente al dólar se explica por diversos factores. Entre ellos destacan el mayor ingreso de dólares por exportaciones, turismo e inversión extranjera directa (IED) y la reducción del déficit comercial.
A esto se suman factores estacionales y cambios en las expectativas que también influyen en el comportamiento del mercado cambiario.
