Patricia Leitón. 27 abril
El Banco de Costa Rica es el que presenta el mayor incremento absoluto en bienes adquiridos, y la mitad del resultado obedece a los préstamos que adquirió del antiguo Bancrédito. Aquí el estand del banco en Expocasa. Foto: Rafael Pacheco.
El Banco de Costa Rica es el que presenta el mayor incremento absoluto en bienes adquiridos, y la mitad del resultado obedece a los préstamos que adquirió del antiguo Bancrédito. Aquí el estand del banco en Expocasa. Foto: Rafael Pacheco.

El monto de bienes y valores adquiridos por las entidades financieras debido a que las personas y empresas no pudieron pagar sus créditos registró un fuerte crecimiento entre febrero del 2018 y febrero del 2019, al pasar de ¢259.000 millones a ¢325.000 millones, un aumento del 25%.

Los datos provienen de la cuenta número 151, “bienes y valores adquiridos en recuperación de créditos”, que la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) publica en los balances de comprobación de las entidades.

El 97% de dicha cuenta corresponden a bienes inmuebles, que incluyen casas, lotes e instalaciones físicas utilizadas por empresas. Del monto de bienes inmuebles, casi tres cuartas partes la entidad se los adjudicó por medio de un remate judicial y el resto fue porque las personas los entregaron bajo la figura de “dación de pago”.

Del saldo de ¢325.000 millones, 75% del monto corresponde a bancos públicos, 16% a privados y el resto a empresas financieras, cooperativas, mutuales y otras.

El superintendente general de Entidades Financieras, Bernardo Alfaro, explicó que en esta cuenta se suman los bienes que reciben los intermediarios y se restan los que las entidades logran vender.

Sistema financiero

FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA CON BASE EN INFORMACIÓN DE SUGEF    || C.F. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Secuelas de la situación económica

Por entidad, sobresale el caso del Banco de Costa Rica (BCR), cuya cuenta de bienes adquiridos se duplicó entre febrero del 2018 y febrero del 2019, y registró un incremento absoluto superior al del resto de entidades, por cerca de ¢61.000 millones.

El BCR explicó, mediante respuesta escrita, que el incremento corresponde en 50% a bienes realizables provenientes de Bancrédito, y el 50% a la gestión propia del BCR.

Este banco debió absorber el Banco Crédito Agrícola de Cartago (Bancrédito), a finales de noviembre del 2018 debido a que esta última institución enfrentaba un profundo deterioro financiero.

“El incremento en los bienes realizables es una desencadenante de la situación vivida durante el año 2018 en nuestro país por la incertidumbre marcada por tratarse de un año electoral, posteriormente la incertidumbre que también generó la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, la fluctuación del tipo de cambio y por último, la huelga, que afectó el consumo, así como la operación de algunas empresas”, explicó el BCR.

Alfaro también atribuyó el aumento en los bienes adquiridos a la baja actividad económica y el desempleo relativamente alto.

Además del BCR, otras entidades que se ubican en los primeros lugares de aumento, si se considera tanto la variación absoluta como relativa –aunque en mucho menor grado que el BCR– son: Lafise, BAC San José, Improsa, Cathay y la empresa financiera Desyfin.

Este diario consultó a cada una y fue posible obtener respuesta de Cathay y Desyfin.

Dannel Huang, gerente financiero de Banco Cathay, explicó que el incremento obedece a clientes puntuales que se vieron envueltos en situaciones particulares tras la última huelga.

“Sin embargo, debemos destacar que nuestra morosidad es de apenas 0,66%, la segunda mora más baja del sistema financiero nacional. Es decir, que muy pocas veces nuestros clientes señalan problemas para pagar sus créditos”, añadió Huang.

“El incremento responde a mayor cantidad de bienes en garantía por préstamos que la financiera otorgó durante ese periodo. Dichas propiedades serán vendidas a través de programas especiales para nuestros clientes”, comentó Silvio Lacayo Beeche, gerente general Desyfin.

Fideicomiso agiliza adquisiciones

El analista y exgerente del Banco de Costa Rica, Carlos Fernández, llamó la atención en que cada vez es más común que las entidades financieras apliquen una figura llamada “fideicomiso de garantías”, la cual sustituye a la hipoteca.

En el fideicomiso de garantía, explicó Fernández, el bien no queda a nombre del deudor, sino que el bien pasa a la entidad financiera, que es la fiduciaria, y por lo tanto si el deudor no paga el bien se puede ejecutar más rápidamente la garantía.

Consultado sobre el tema, Danilo Montero, director de la Oficina del Consumidor Financiero, explicó que mientras en una hipoteca la ejecución puede tardar meses en un fideicomiso son semanas.

No obstante, Montero no cree que esto influya en el incremento de bienes adquiridos por las entidades. Su argumento es que para las entidades no es un negocio llenarse de propiedades porque eso implica costos.

Añadió que el mercado de inmuebles pasa una situación difícil y tampoco es fácil vender las propiedades.

Para Montero el incremento en los bienes inmuebles en las entidades es resultado de la situación económica combinada con el sobreendeudamiento de los hogares y empresas.

Efectos en resultados de entidades

Carlos Fernández añadió que esta situación podría afectar el resultado futuro de las entidades pues deben realizar más estimaciones entre más tarden en vender los bienes.

El Superintendente explicó que el efecto depende de la velocidad en la que se venda el activo.

En el caso del BCR, aunque el crecimiento sí es superior a lo experimentado en años anteriores, cabe destacar que los bienes adquiridos de Bancrédito, se encontraban estimados en 75% aproximadamente, lo cual se convierte en una oportunidad de negocio. Para el resto de los casos, el éxito se encuentra en una gestión de venta oportuna, tema en el que ya nos encontramos trabajando”, explicó esta entidad.

En Desyfin y Cathay los jerarcas explicaron que los bienes adquiridos representan muy poco (1,4% del total de activos y 0,9% de la cartera de crédito, respectivamente), por lo que el impacto es bajo.

Entrevista.
Bernardo Alfaro: “El principal disparador parece ser el escaso dinamismo económico y el desempleo”
Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), explicó que la cuenta de bienes adquiridos presenta un saldo neto, donde la dificulta para vender los bienes también tiene un efecto. Foto: Archivo/Rafael Pacheco.
Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), explicó que la cuenta de bienes adquiridos presenta un saldo neto, donde la dificulta para vender los bienes también tiene un efecto. Foto: Archivo/Rafael Pacheco.

El superintendente general de entidades financieras, Bernardo Alfaro, considera que los factores que han generado un aumento importante en los bienes que adquieren las entidades por recuperación de créditos son la baja actividad económica y el desempleo. En seguida, un resumen de sus consideraciones.

– En los últimos 12 meses se ha acelerado el crecimiento del monto que registra el sistema financiero por los bienes adquiridos en recuperación de créditos. ¿A qué factores lo atribuye usted?

– Recordemos que esa cuenta contable presenta un saldo neto; de modo que puede haber épocas en que los bancos reciben muchos bienes, pero logran venderlos rápidamente. O bien, puede haber épocas en que esos activos permanecen un mayor tiempo debido a problemas de demanda por los bienes.

"Actualmente parece haber poca demanda por los bienes, por lo que es probable que permanezcan más tiempo del usual en manos de las entidades financieras.

“De modo que parecen estarse conjugando el efecto de dos factores: mayor número de ejecuciones por no pago y mayor dificultad para la posterior venta de los bienes realizables. El principal disparador parece ser el escaso dinamismo económico y el desempleo relativamente alto”.

– ¿Cree que podría ser un efecto del fuerte endeudamiento que tienen los hogares costarricenses, sobre el cual llamó la atención del FMI (Fondo Monetario Internacional) en su informe?

– Ese puede ser uno de los factores. Sobre todo si vemos que entre las entidades con crecimiento fuerte en la cuenta de bienes adquiridos destacan las del sector mutual, y algunos bancos con carteras relevantes de vivienda.

– ¿Cree que influya la aplicación más generalizada de la figura de “fideicomiso de garantías”?

– El fideicomiso de garantías es un mecanismo más expedito para la ejecución de las garantías y suele utilizarse casi, exclusivamente, con el sector corporativo. Posiblemente agilice el proceso de adjudicación, pero no creo que sea el elemento central en el crecimiento de la cuenta de bienes realizables; como indiqué antes, parece haber un problema más de fondo que está detonando las ejecuciones.

– ¿Afectará esta situación los resultados futuros de las entidades financieras debido a las estimaciones que deben hacer?

– La mayor morosidad, el mayor riesgo en las carteras, y consecuentemente las estimaciones sobre crédito y sobre bienes realizables, siempre afectan los resultados de los bancos.

"Recordemos que desde que se inicia el proceso legal de cobro, ya hay una constitución de estimaciones por el deterioro en la calidad de esos préstamos.

"Al adjudicarse el bien ya hay entonces una base de estimaciones que puede “suavizar” el impacto.

“Luego de adjudicado un bien e incorporado en el balance de la entidad financiera se inicia, de manera preventiva, un proceso de constitución de provisiones en 24 meses sobre esos bienes adquiridos, a efectos de quedar 100% estimado al final de ese plazo. El efecto es entonces diferido, y dependerá, finalmente, de la velocidad con que se venda el activo”.

– ¿Esta situación implica algún riesgo para el sistema financiero?

– De momento no vemos un deterioro que llame la atención en los indicadores que miden el nivel de activos improductivos (los bienes realizables se consideran improductivos), ni en los niveles de rentabilidad del sistema (aunque sí han tenido una tendencia a la baja). De manera que no hemos llegado a un punto que podamos denominar alarmante o crítico, pero sí estamos vigilantes de la evolución de estas cuentas.