David Vargas. 2 julio
En el 2017, la iglesia de Católica de Copey fue consumida por las llamas. Esta estructura contaba con más de 90 años de antigüedad. Foto: archivo La Nación
En el 2017, la iglesia de Católica de Copey fue consumida por las llamas. Esta estructura contaba con más de 90 años de antigüedad. Foto: archivo La Nación

Los cables eléctricos corren por las entrañas de casas y edificios como venas dentro de nuestro cuerpo. Y, al igual que las venas, cumplen una función vital; por eso, tanto Bomberos de Costa Rica como el Centro de Investigación y Extensión de Ingeniería de los Materiales del Tecnológico de Costa Rica (Ciemtec) concentran sus esfuerzos en estudiar su comportamiento en caso de incendio.

En Costa Rica, las estadísticas que lleva el el Cuerpo de Bomberos indican que los fallos en los sistemas eléctricos fueron la principal causa de los incendios que ocurrieron en el 2017. De acuerdo con los datos, el 32% de los 157 siniestros en ese años se originaron en algún componente del sistema.

José Luis León, coordinador del Ciemtec, reconoce que realizan una labor “al mejor estilo de CSI (programa televisivo de drama policiaco)”. “Tenemos más de un año de colaborar con Bomberos. Ellos se acercaron a nosotros para ver si podíamos colaborarles con las investigaciones para esclarecer las causas de los incendios”, agregó.

Durante los meses en que han colaborado ambas instituciones, al Ciemtec le ha correspondido revisar unos 15 casos, donde han tenido que sacar su arsenal de recursos para dar con las causas del incendio. Han utilizado técnicas como análisis microscópicos, perfiles de dureza de los materiales y pruebas mediante rayos x para comprobar el comportamiento de los materiales en las condiciones extremas.

León cuenta que han recibido varias muestras de cableado recolectados en conflagraciones con el fin de ser analizados. Después de ver las muestras, el Ciemtec decidió realizar una serie de experimentos para observar que sucedía con los cables si eran expuestos a condiciones extremas.

“Simulamos un incendio y expusimos diferentes tipos de cable de diferentes calibres a llama directa. También expusimos los mismos tipos de cables a corrientes de alta tensión. Observamos los resultados en cada situación”, añade el coordinador.

Cuando se exponen los cables a la llama directa, el revestimiento plástico que tienen juega un papel fundamental. “El revestimiento plástico en cables más nuevos tiene propiedades ignífugas, lo que significa que cuando el material se expone al fuego no permite alce llama y más bien se apaga”, detalla León.

El especialista advierte que este revestimiento se degrada con el tiempo y va perdiendo sus propiedades para evitar la llama. En el otro escenario del experimento, los investigadores del Ciemtec sometieron los diferentes tipos de cables a corrientes eléctricas de alta tensión.

“Cuando la tensión eléctrica supera las especificaciones del cable, la temperatura aumenta significativamente y el metal del cable se funde”, explica León y añade que esto se convierte en un riesgo importante en edificaciones viejas pues, por lo general, su estructura es de madera y, cuando el metal se funde, las altísimas temperaturas pueden incendiar rápidamente la madera.

Después del tiempo que el Ciemtec ha colaborado con Bomberos de Costa Rica, Jose Luis León recomienda al público hacer revisiones periódicas en la instalación eléctricas de las edificaciones, asegurarse que se utilice el tipo de cable correcto para la tensión eléctrica que debe soportar y asegurarse de entubar el cableado eléctrico con tubería que prevenga la propagación de las llamas en caso de un fallo.