
La Expomóvil 2026, que termina este domingo 26 de abril, es de esos espacios donde algunos van decididos a comprarse un vehículo y otros van “solo a ver”, pero salen haciendo números.
Y es entendible: hay más de 350 modelos de vehículos, para todos los gustos y presupuestos.
Pero antes de dejarse llevar por la emoción de estrenar vehículo, vale la pena hacerse una pregunta clave: ¿cuánto de mi ingreso mensual puedo destinar a la cuota sin poner en riesgo mi tranquilidad financiera?
Hablando con dos expertos en finanzas personales, hay una regla sencilla que sirve como guía: la cuota del carro idealmente no debería pasar del 15% de su ingreso neto mensual (descontadas las cargas sociales e impuestos) o del hogar, según aplique. Este porcentaje no está escrito en piedra, pero sí es una referencia bastante sana.
¿La razón? Tener un carro no es solo cubrir la cuota mensual. Es pagar gasolina o electricidad, seguro, mantenimiento, marchamo, y ahí es donde el gasto empieza a crecer. Por eso, el director de la empresa Sirú Financiero, Josué Rodríguez, recomendó que primero se cuide el flujo de caja y después se escoja el carro.
Dicho en sus palabras: “El crédito correcto no es el que me aprueban; es el que puedo pagar sin sacrificar ahorro, estabilidad ni paz mental (...) Hay carros que se ven bien en la calle, pero descuadran la casa”, recalcó Rodríguez.
En esa misma línea, la Asociación Bancaria Costarricense (ABC) también recomendó que, quienes estén considerando comprar un vehículo mediante financiamiento, revisen factores como la tasa de interés, el plazo, la moneda del crédito y los costos asociados.
“Asimismo, es importante asegurar que la cuota mensual sea compatible con el presupuesto personal o familiar, así como considerar el impacto de posibles variaciones en el tipo de cambio, en caso de créditos en moneda extranjera”, se detalló.
Otro punto importante: lo ideal es que todas sus deudas juntas (carro, casa, etc.) no superen el 35% del ingreso disponible suyo (o del hogar, cuando corresponda). Si se supera ese nivel, la familia pierde resiliencia financiera, reduce su capacidad de ahorro y aumenta el riesgo de estrés financiero.
Otra pregunta clave: ¿sacar un préstamo en dólares o colones?
El consejo financiero de siempre —y que sigue teniendo mucho sentido— es endeudarse en la misma moneda en la que uno gana.
Sí, el dólar está en mínimos históricos y puede sonar tentador aprovecharlo. Para ponerlo en contexto, el martes 21 de junio del 2022, el precio del dólar alcanzó un máximo histórico de ¢696,76 en el Mercado de Monedas Extranjeras (Monex). Desde entonces, el valor de la moneda inició una tendencia a la baja que la llevó a ubicarse en ¢455,55 el 21 de abril de 2026.
Pero ojo con eso. Carlos Vásquez, fundador de Quantum Coaching Group, conferencista y capacitador en finanzas personales, lo resume fácil: que hoy esté barato no significa que se vaya a mantener así. “Diferentes situaciones pueden hacer un cambio en el precio y que eso afecte sus finanzas”, explicó.
De hecho, el presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Róger Madrigal, advirtió recientemente de que el incremento de deudas en dólares entre quienes tienen ingresos en colones puede convertirse en un riesgo para los hogares y el sistema financiero, porque se prevé un alza en el tipo de cambio a raíz del conflicto en Oriente Medio.
¿Por qué? Una eventual subida en el precio del dólar ocasionaría que quienes hoy ganan en colones y están endeudados en la moneda extranjera, tengan que desembolsar más colones, respecto al escenario actual, para atender sus obligaciones crediticias.
