
David y Victoria Beckham diseñaron a lo largo de los años la imagen de una familia unida junto a sus hijos Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper. Sin embargo, en las últimas semanas lo que las luces, cámaras y pantallas reflejaron quedó en el olvido tras el pleito que se armó entre los papás y el hijo mayor, quien expuso públicamente un conflicto que, según él, viene gestándose desde hace tiempo.
Los problemas de puertas para adentro en la casa de los Beckham comenzaron, según Brooklyn, el primogénito de la pareja, desde abril del 2022 cuando se casó con la actriz Nicola Peltz, en Florida.
Según Brooklyn, varios incidentes en ese evento fueron el punto de quiebre de la relación familiar. El propio heredero de los Beckham explicó de manera larga y tendida la situación con varias publicaciones que hizo en sus historias de Instagram.
Narró que Victoria canceló en el último momento el diseño que iba a realizar ella misma para el vestido de la novia, obligándola entonces a buscar uno alternativo. Además, en la fiesta del matrimonio, la pareja iba a tener su primer baile juntos mientras el salsero Marc Anthony interpretaba una canción; no obstante, Victoria subió a bailar con él y lo hizo de manera “inapropiada”, lo que le causó una gran humillación.

Destacó, además, que cuando el intérprete invitó a “la mujer más hermosa de la noche” al escenario, quien subió fue Victoria, no la novia.
Con el pasar del tiempo la pareja trató de dejar en el olvido el día de su boda y en agosto del 2025 renovaron sus votos con la intención de generar nuevos recuerdos. A mediados del año pasado, comenzaron a surgir los rumores del distanciamiento entre Brooklyn y el resto de su familia. Incluso, no se presentó al cumpleaños número 50 de su papá ni al estreno del documental de Victoria en Netflix.
Otro detalle que las redes sociales y medios internacionales notaron es que el joven bloqueó de sus redes sociales a sus papás y a sus hermanos.
El 2026: cuando Brooklyn destapó todo
Con varios mensajes en sus historias de Instagram, Brooklyn dio su versión de los hechos y lanzó varias acusaciones, entre ellas que sus papás han tratado de arruinar su relación con Nicola desde antes de la boda, además de que intentaron presionarlo y sobornarlo para que firmara una cesión de derechos sobre su nombre antes del matrimonio.

Dijo que su familia siempre ha priorizado la “Marca Beckham” por encima del amor y que la “humillación” que le hizo pasar su madre en la boda lo dejó marcado.
“No quiero reconciliarme con mi familia. No estoy siendo controlado; estoy defendiendo por primera vez mi vida”, dijo en los posteos y agregó que otro pasaje doloroso para él fue cuando, el día previo al enlace matrimonial, algunos familiares le dijeron que Nicola “no era de sangre ni era familia”, una frase que afirmó fue profundamente hiriente.
La respuesta de David Beckham
Con mucha cautela, como ha sido a lo largo de su vida pública como futbolista y como famoso, David Beckham se refirió a los señalamientos de su hijo.
Mientras el exjugador, leyenda de Inglaterra en el balompié, se encontraba en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza), fue consultado por las acusaciones. “Los niños pueden cometer errores en redes sociales. Así es como aprenden”, dijo manteniendo su estilo de caballero inglés.
Hasta el momento este ha sido el único comentario público sobre la situación.
El conflicto interno de los Beckham ha capturado la atención internacional porque involucra a una de las familias más icónicas no solo del entretenimiento, sino también del deporte. Las tensiones internas, iniciadas aparentemente desde la planificación de la boda de Brooklyn con Nicola, se convirtieron con el tiempo en una ruptura profunda entre padres e hijo.
