
El costarricense Felipe Pacheco se convirtió en el primer tico en ser nominado a un Óscar por su trabajo como editor de sonido en la película Pecadores (Sinners).
Este domingo 15 de marzo se realizó la gala de premiación y el filme ganador de la categoría mejor sonido fue F1. En este apartado figuraba el tico.
El equipo de Pacheco, conformado por Chris Welcker, Benjamin A. Burtt, Brandon Proctor y Steve Boeddeker, competía contra F1y también frente a Frankenstein, One Battle After Another y Warfare.
La historia hacia el Óscar de Felipe Pacheco
Este editor musical radica en Hollywood y forma parte del círculo creativo de varios genios de la pantalla grande, como el afamado director Christopher Nolan y el compositor Ludwig Göransson. Con este triunfo, Pacheco demuestra que el talento tico no conoce de límites ni fronteras.
El músico, quien es oriundo de Piedades de Santa Ana y graduado en guitarra jazz de Berklee College of Music, había contado previamente a La Nación que su labor entre bastidores es lo que hoy lo tiene bajo los reflectores internacionales.
“Este es un trabajo de muchos sombreros. De forma directa, el compositor escribe la música, a veces sin ver la película. Él me la manda y yo, usando mis instintos y conociendo su estilo, la edito junto al director mientras ellos preparan el corte final del filme. Soy el puente creativo y técnico entre el compositor y el director”, explicó con pasión sobre su oficio.

Antes de este hito, Pacheco ya había acumulado una vasta experiencia en títulos de gran calado comercial y crítico. En su hoja de vida destacan filmes como Oppenheimer, del propio Nolan; Capitán América: Guerra Civil; Kong: Skull Island y Black Panther: Wakanda Forever, entre otros éxitos de taquilla.
En enero, cuando conoció su nominación, el tico reconoció que ganar el Óscar era un sueño, pero subrayó que su verdadera recompensa es otra.
“Lo que más me llena es ver la reacción de la gente en redes sociales. Leer mensajes de personas que me dicen que ver mi nombre ahí los inspira a seguir sus propios sueños; definitivamente eso es lo que más me gusta. Nunca he sido un mae de premios, pero saber que esto motiva a otros es mi mejor reconocimiento”, afirmó con humildad.
Hoy, vistiendo su vestimenta menos habitual —un traje de gala—, Pacheco conquista la cima del cine mundial y le recuerda a todo un país que es permitido soñar en grande.


