
La influencer dominicana Paloma Bonilla, reconocida por visibilizar la vida de las personas con discapacidad, falleció el 22 de abril, a los 38 años, según confirmó su familia en un comunicado.
Bonilla construyó una comunidad sólida en redes sociales, donde compartía su día a día como usuaria de silla de ruedas, así como momentos personales junto a su esposo y su hija. Su contenido se centraba en promover la inclusión, la resiliencia y la empatía hacia las personas con discapacidad.
Su historia estuvo marcada por una presunta negligencia médica ocurrida hace más de una década. De acuerdo con medios dominicanos, la influencer se sometió a una cirugía tras la extirpación de un tumor, procedimiento en el que la colocación de tornillos en su columna habría provocado una lesión en la médula espinal, dejándola paralizada de las costillas hacia abajo.
A inicios de abril de este año, la influencer dio a conocer que había alcanzado un acuerdo económico con el médico involucrado, por un monto de $25.000 (¢12.7 millones, aproximadamente). Sin embargo, calificó la compensación como insuficiente frente al daño sufrido y explicó que aceptó por las limitaciones económicas.
Además de su faceta en redes sociales, Bonilla formaba parte de la organización Eat Without Guilt, desde donde impulsaba diversas iniciativas y proyectos vinculados a la salud y el bienestar. Tras su fallecimiento, la agrupación la recordó como una figura clave, destacando su entrega, su energía y su compromiso.
En el mensaje difundido por su familia, se le describió como una mujer “llena de luz, amor y bondad”, cuyo legado permanecerá en quienes la conocieron y siguieron su historia.
La muerte de la influencer generó múltiples reacciones en redes sociales, donde seguidores y allegados destacaron su fortaleza y el impacto positivo de su mensaje, que seguirá inspirando conversaciones sobre discapacidad, derechos e inclusión.
