
El Juzgado Penal de Limón ordenó seis meses de prisión preventiva contra tres sospechosos vinculados con el homicidio del oficial de Fuerza Pública Gerson Rosales Cascante, ocurrido el 13 de mayo en Batán de Matina.
Según informó el Ministerio Público, la medida fue solicitada por la Fiscalía de Limón, que investiga a los imputados por homicidio, tentativa de homicidio, portación ilícita de arma permitida y asociación ilícita.
Rosales, de 28 años y con casi nueve años de servicio en la Fuerza Pública, murió el miércoles 13 de mayo por la noche luego de recibir varios disparos durante un operativo en Batán de Matina.
El oficial fue trasladado vía aérea desde Limón hasta el Hospital Calderón Guardia, en San José; sin embargo, horas después se confirmó su fallecimiento.

Las autoridades detuvieron inicialmente a tres sospechosos de apellidos Menocal Vilchez, Vilchez Rocha y Mora González, quienes serían presuntos integrantes de una estructura criminal que opera en Batán.
Según el análisis de cámaras de seguridad realizado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el ataque participaron dos motocicletas con cuatro ocupantes.
En los videos se observa cómo dos sujetos dispararon contra los oficiales que se encontraban sobre una motocicleta de la Fuerza Pública y luego huyeron hacia barrio Davao, ubicado a unos tres kilómetros del centro de Batán.
Posteriormente, agentes judiciales realizaron allanamientos en la zona, donde localizaron un arma de fuego calibre 9 milímetros que coincide con las características de los proyectiles encontrados en la escena del crimen.
Además, durante las diligencias también se decomisaron motocicletas, cascos, ropa y zapatos que, según el director a. i. del OIJ, Michael Soto, coinciden con los utilizados durante el atentado.
Último adiós en Talamanca
El pasado viernes 16 de mayo, familiares, vecinos y cuerpos policiales dieron el último adiós al oficial Gerson Rosales Cascante en su natal Talamanca.
La misa se realizó en la parroquia San Antonio de Padua, en Bribri, donde oficiales de Fuerza Pública rindieron honores al joven policía de 28 años asesinado durante un operativo en Batán de Matina.

Durante la ceremonia, compañeros del oficial retiraron el quepis y la bandera de Costa Rica que cubrían el féretro y los entregaron a la madre, esposa e hijo de Rosales, de apenas cuatro años.
Tras la misa, una caravana acompañó el cuerpo hasta el cementerio del barrio Volio, en medio de sirenas policiales, aplausos y muestras de dolor de vecinos y compañeros de la Fuerza Pública.

