
La hija del extraditable Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, Melanie Fabiola Bell Ramírez, se entregó a las 11:30 a. m. de este jueves en los Tribunales de Justicia de San José junto a su pareja y presunto cabecilla de una supuesta agencia de tráfico de drogas que operaba desde APM Terminals, Joseph Eduardo Casanova Duartes.
Ambos se acercaron a la sede judicial con maletines.
También se entregó en Limón esta mañana otro de los presuntos integrantes que permanecía en fuga, identificado por el Ministerio Público como Alexander Fernando Chinchilla.
Los tres sospechosos permanecían prófugos desde la madrugada del martes, cuando la Fiscalía Adjunta contra la Delincuencia Organizada (FAEDO), en conjunto con la Policía de Control de Drogas (PCD) y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), ejecutaron 65 allanamientos en Limón, Guápiles, Siquirres, San José, Puntarenas y San Carlos.
Ese día 59 personas quedaron detenidas.

El objetivo era desarticular esta presunta organización que, en apariencia, cobraba $250.000 por cada contenedor contaminado con droga que lograba zarpar hacia Europa y Estados Unidos.
En aproximadamente tres años, las autoridades les decomisaron 14,5 toneladas de droga. Algunos de estos cargamentos fueron detectados en APM Terminals; sin embargo, la mayoría lograron llegar a países europeos como España, Países Bajos, Bélgica, Alemania y Noruega.
Este expediente, identificado como Caso Leviatán, tenía entre sus objetivos a 10 funcionarios de APM Terminals, 13 oficiales de seguridad privada y 12 choferes de furgones.
Entre los empleados de APM había personas denominadas Senior Dispatcher que tenían conocimiento de todas las cargas que se movilizaban en el puerto. Precisamente, Casanova, el presunto cabecilla, trabajó en ese puesto y eso, en apariencia, le permitía comprender la logística del puerto.
Aunque el miércoles el Ministerio Público informó que estas eran las únicas tres personas que permanecían en fuga, una fuente cercana al caso confirmó que falta un hombre más por detener. Se trata de José Rafael Hurtado Leal, de nacionalidad nicaragüense y vecino de Esparza, Puntarenas.
Se presume que el martes anterior cruzó la frontera hacia Nicaragua.

