
La activista Yendry Quirós Conejo, conocida como La Colocha, enfrenta desde la mañana de este jueves 27 de agosto un nuevo juicio por las amenazas dirigidas contra el exdiputado del Frente Amplio, Ariel Robles Barrantes.
El debate comenzó a las 8:30 a. m. en los Tribunales de Justicia de San José y se desarrolla en la sala 10, bajo el expediente 23-000785-0648-PE, luego de que un Tribunal de Apelación anulara la absolutoria que Quirós recibió en marzo de 2025 y ordenara realizar un nuevo juicio ante un tribunal distinto.

Al inicio de la audiencia, Quirós se abstuvo de declarar, aunque mantiene la posibilidad de hacerlo posteriormente durante el desarrollo del debate si así lo decide.
Robles, por su parte, llegó a los tribunales utilizando un chaleco antibalas y comenzó a brindar su declaración ante el tribunal durante la mañana de este jueves.
En la sala también se encuentra Freddy González, secretario general del oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO), quien acudió al nuevo juicio contra Quirós. González llegó acompañado de los seguidores de La Colocha.
Ariel Robles: “Sentí que fue un llamado a que me agredieran”
Durante su declaración, Robles aseguró que las amenazas que atribuye a Yendry Quirós tuvieron un impacto directo en su vida y en su seguridad personal.
El exdiputado afirmó que, tras los hechos denunciados, fue incorporado al Programa de Protección y Atención a Víctimas y Testigos y que durante aproximadamente un año tuvo que modificar distintos aspectos de su rutina por razones de seguridad.
Según relató ante el tribunal, Robles afirmó que, la frase expresada por Quirós, “sentí que fue un llamado a que me agredieran”.

Robles sostuvo además que ese tipo de discursos incitan a la violencia y fomentan que las diferencias políticas se resuelvan mediante agresiones en lugar del debate.
“Ese tipo de discursos hacen una incitación a que se quiera agredir y se busque la violencia como alternativa para contrarrestar opiniones. Eso pone en riesgo la democracia costarricense, sin lugar a dudas”, declaró.
El exlegislador agregó que la denuncia nunca tuvo como objetivo impedir las críticas políticas, sino cuestionar los llamados a la violencia.
“No es un asunto menor. Las críticas se pueden hacer. Los llamados a la violencia son la preocupación y fue el motivo por el que planteamos esta denuncia. Esto arriesga la democracia del país”, afirmó.
¿Por qué Yendry Quirós enfrenta un nuevo juicio?
El proceso contra Quirós se originó por hechos ocurridos el 22 de junio de 2023, durante una protesta frente a la Asamblea Legislativa, cuando Robles todavía ejercía como diputado.
Ese día, mediante un megáfono, Quirós le dijo al entonces legislador que “se haga un churchill con el sirope que le van a sacar de la nariz, para que aprenda a ser hombre”. También lo llamó “chuchinga”.
El 4 de marzo de 2025, el Tribunal Penal del Primer Circuito Judicial de San José absolvió a la activista. En aquella ocasión, se consideró que sus palabras constituían una “expresión de deseo” y que Quirós no se había atribuido directamente la ejecución del daño anunciado.
El Ministerio Público apeló y el tribunal de alzada acogió el recurso. Los jueces determinaron que el fallo inicial cometió un “yerro jurídico medular”. Aclararon que la ley no exige que el agresor “exteriorice expresamente que ejecutará personalmente el daño”. Lo legalmente relevante, sostienen, es “la exteriorización seria, verosímil e intimidante de un mal futuro”.
El tribunal rechazó la tesis de que la frase fue inofensiva y explicó que la expresión sobre sacarle el sirope “fue comprendida por todos los intervinientes como referencia a hacer sangrar al diputado”, y bajo ninguna circunstancia “constituye un mero exabrupto ambiguo, ni una expresión inocua”, señala el fallo.
En el documento judicial se explica que, al proferirse públicamente contra un legislador en funciones, la acción adquiere “una connotación objetivamente violenta e intimidatoria” que “excede el mero intercambio áspero de opiniones políticas”.
El fallo advierte, además, sobre la normalización de la violencia institucionalizada y rechaza que pueda minimizarse “bajo la sola consideración de tratarse de frases coloquiales”.
Es por ello que el tribunal ordenó llevar a cabo un nuevo debate ante uno distinto y aclaró que la anulación no constituye “una declaración anticipada sobre la responsabilidad penal de la imputada”.

