
La Fiscalía Adjunta de Limón solicitó el sobreseimiento definitivo en la causa que investigaba un presunto robo de combustible y por la que fue detenida, en setiembre del 2025, una mujer de apellidos Bell Jiménez, hija del extraditable Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca.
El Ministerio Público indicó que el caso se tramitó en el expediente 25-002079-0063-PE y fue remitido al Juzgado Penal de Limón con dicha solicitud. Por su parte, el Juzgado confirmó que la petición está en trámite.
Bell Jiménez fue detenida el 22 de setiembre en un operativo conjunto entre la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ). También quedaron bajo custodia policial un hombre de apellido Poveda Vargas y una mujer identificada como Bejarano Fallas.
Las autoridades dieron con los sospechosos luego de recibir una denuncia confidencial. Según informó entonces la Refinadora, en el sitio se localizaron y decomisaron aproximadamente 1.250 litros de combustible, almacenados en seis estañones y tres pichingas.
Es precisamente el delito de robo de combustible el que tiene a Macho Coca en prisión desde octubre del 2024. Su causa, aunque se tramita por el mismo delito, no se relaciona con la de su hija.
Macho Coca figura como sospechoso en un caso conocido como Petro Coca, que las autoridades comenzaron a investigar tras recibir información confidencial que señalaba que Bell Fernández sustraía millones de colones de la Refinadora en Moín, mediante tomas marinas clandestinas conectadas al sistema portuario donde Recope recibe las importaciones de hidrocarburos.
Presuntamente, esa operación se realizaba con la colaboración de exfuncionarios de la institución y otros sujetos.
Macho Coca aparentemente utilizaba dos de sus propiedades en Limón como parte de un aparente engranaje criminal para el robo de combustible; uno de estos era su vivienda, localizada a escasos metros de la Refinadora.
Se presume que Bell Fernández, además, tenía una cisterna en el patio de su vivienda, que abastecía de combustible que habría sido robado. Desde allí llenaba el tanque de su vehículo y decenas de tanquetas que transportaba, con ayuda de otros sospechosos, en camiones e, incluso, en un autobús escolar.
Asimismo, se sospecha que abastecía con ese combustible sustraído sus propias embarcaciones.
La investigación de este caso culminó con la detención de Bell el 11 de octubre del 2024. Desde entonces, permanece recluido en el módulo de Máxima Seguridad de La Reforma y, poco más de un año después de su ingreso al centro penitenciario, fue notificado de que Estados Unidos solicitaba su extradición por presunto narcotráfico.
Macho Coca fue solicitado por Estados Unidos por aparentemente liderar una estructura criminal dedicada al acopio y envío de grandes cargamentos de cocaína desde Costa Rica hacia Estados Unidos, entre marzo del 2022 y agosto del 2023.
La solicitud para extraditar a Bell Fernández se originó de una investigación de la Administración de Control de Drogas (DEA). La pieza acusatoria señala que el empresario limonense, entre otras cosas, habría planeado el envío de 700 kilogramos de cocaína hacia Nueva York, en agosto del 2023.
El viernes 31 de julio llegó oficialmente la carta de garantías por parte del gobierno de Estados Unidos, el último requisito necesario para concretar el traslado del nacional a suelo norteamericano.
Recientemente quedó detenida otra de las hijas del extraditable, de apellidos Bell Ramírez. A la mujer se le investiga por presunta legitimación de capitales y se le vincula con una supuesta organización criminal dedicada a enviar droga a Estados Unidos y Europa desde APM Terminals, en Moín.
