
La Dirección Nacional de Notariado (DNN) inhabilitó al abogado Carlos Manuel Solórzano Campos, alias Chanchita o Wakanda. El costarricense es requerido por una Corte de Texas, Estados Unidos, por presunto tráfico internacional de drogas.
Solórzano fue detenido el 26 de marzo mientras participaba en audiencia del Tribunal de Flagrancia en Corredores, Puntarenas, donde estaba defendiendo a una persona señalada por narcotráfico. La suspensión de la DNN se hizo efectiva 14 días después, el 9 de abril.
Según explicó el departamento de prensa de la Dirección, el abogado fue inhabilitado debido a que venció su póliza del seguro de responsabilidad civil profesional, un requisito indispensable para ejercer como notario.
Esta póliza se paga anualmente, su costo varía dependiendo de la elección del abogado y se debe renovar un mes antes de que pierda validez.
Michael Soto, director interino del OIJ, explicó que esta persona “estaría vinculada con tráfico internacional de drogas, una ruta que se establece desde Costa Rica, con vínculos en varios países de Centroamérica y hasta los Estados Unidos”.
Según datos del Registro de la Propiedad, Solórzano es propietario de siete vehículos y siete fincas en Corredores y en Golfito. También figura como presidente, gerente, fiscal, tesorero, o agente residente en siete sociedades.
Cercanía con diputado electo
Solórzano Campos tenía su bufete en el centro de Ciudad Neily, al lado de la tienda Cleveland y frente al comercio Super Loaiza. En el rótulo aéreo, se aprecia el nombre de José Miguel Villalobos Umaña, diputado electo por Alajuela con el Partido Pueblo Soberano (PPSO) y abogado del presidente, Rodrigo Chaves.
Aunque Villalobos indicó que no son socios, reconoció que se considera amigo de la familia Solórzano. “He estado comiendo con ellos, cuando vienen a San José, él, la esposa y los hijos. Sobre todo hace más de dos años íbamos a cenar, a conversar y tengo una buena relación con él”, afirmó.
Villalobos se enteró de la detención de Solórzano por una llamada de la esposa de este hombre. “Me duele muchísimo la situación. No conozco los hechos, no sé cuáles son las razones, puedo conocer los delitos por lo que salió, pero no los hechos, no los elementos fácticos”, dijo.
El mismo día de la detención del extraditable, en declaraciones a La Nación desde la Asamblea Legislativa, José Miguel Villalobos confirmó que lo une a Solórzano una amistad de muchos años y que incluso un día antes de la aprehensión conversó con él sobre un caso penal que estaba atendiendo. También, lo ha defendido en varios procesos judiciales.
Uno de ellos se remonta al 2021, cuando logró la absolutoria de Solórzano por una causa en la que se le acusó por los delitos de legitimación de capitales y falsedad ideológica, relacionada con Jair Estupiñán Montaño, alias Pecueca, un exguerrillero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Estupiñán purgó una condena por narcotráfico en Estados Unidos y actualmente está en prisión preventiva en Costa Rica, por otro caso relacionado con drogas conocido como el Caso Piazza.
En ese caso, la Fiscalía acusó a Solórzano Campos de conformar, a partir de noviembre del 2011, una estructura dedicada a legitimar capitales provenientes del tráfico de drogas, en conjunto con su esposa, de apellidos López Abarca, un hombre apellidado Díaz Chavarría y dos mujeres Chavarría Concepción y Narváez Suárez.
