
Cinco hombres fueron detenidos la mañana de este viernes cuando aparentemente extraían combustible del poliducto de Recope, en la zona de Coyol de Alajuela, sobre la carretera Bernardo Soto.
LEA MÁS: Imparables robos de combustible a Recope serían cobrados en tarifas que pagan usuarios
Los sospechosos fueron sorprendidos por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de la delegación de Alajuela. Al momento de la captura, tenían en un camión 28.000 litros de gasolina Jet A1 de avión.
Los detenidos son de apellidos Céspedes Madrigal, de 24 años, Aguilar Rodríguez (34), Calderón Mayorga (20), Lawson Salazar (23) y Gutiérrez Jirón (33). Este último tiene antecedentes por portación ilícita de arma permitida.
LEA MÁS: Al menos 10 bandas criminales ‘ordeñan’ poliducto de Recope
El OIJ informó de que los agentes fueron alertados la noche del jueves por personal de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), de que un grupo estaba extrayendo el líquido de una tubería que va paralela a la carretera Bernardo Soto, específicamente, entre las instalaciones de almacenes Gollo y Tapias Rústicas.
En el sitio, los oficiales vieron cuatro vehículos pesados estacionados a la orilla de la carretera y notaron un fuerte olor a combustible. Además, había una manguera desde la toma ilegal hasta tanquetas en un contenedor.
La Policía Judicial presume que los sospechosos tenían ubicada en este sector una válvula ilegal de recolección de carburante, con la cual llenaban tanquetas dentro de un contenedor cerrado.
Para disimular el acto, se hacían acompañar de otros furgones con productos como palma africana.
Dentro del vehículo había 28 tanquetas llenas, de un total de 33 con capacidad para 1.000 litros cada una.
Tres furgones y una vagoneta fueron decomisados y trasladados a los tribunales de justicia de Alajuela.
“De acuerdo con la dirección funcional, los sujetos van a ser presentados con informe al Ministerio Público y hay diferentes diligencias de investigación por continuar, el caso continúa”, declaró José Eduardo Flores, analista criminal de la Oficina de Planes y Operaciones del OIJ.
La Fiscalía indicó que los cinco detenidos serán procesados por el presunto delito de robo agravado, por lo que se exponen a recibir penas de entre cinco y 15 años de prisión.
Según datos de Recope, entre enero y junio del 2019 fueron robados 3,5 millones de litros de combustible.
Organizaciones criminales
Una investigación de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), Recope y la Fuerza Pública reveló el año anterior que al menos diez grupos delictivos se dedican a robar la gasolina del poliducto de la Refinadora.
En inspecciones realizadas entre agosto y diciembre del 2017, se ubicaron 30 tomas hechas por los criminales, la mayoría entre Siquirres y Turrialba.
Los primeros casos de esta actividad en el país se reportaron entre el 2002 y 2003.
De acuerdo con las autoridades, personas especializadas perforan la tubería, e incluso son capaces de instalar y soldar tubos de hierro a los que le colocan una válvula para sacar el combustible.
LEA MÁS: Al menos 10 bandas criminales ‘ordeñan’ poliducto de Recope
Robos que contaminan el agua
Max Umaña, gerente general de Recope, apuntó que el arresto de este viernes fue “gracias al esfuerzo en conjunto del OIJ, Fuerza Pública y en colaboración con los empleados de Recope que se dedican a la investigación y la prevención de estos hechos”.
“Hacemos un llamado a la población para que siga colaborando con nosotros y nos reporte cualquier movimiento sospechoso en el poliducto, ya que esto puede ocasionar problemas muy serios como los hemos visto recientemente en la salud y seguridad de las personas”, aseveró Umaña.
La última toma ilegal que amenazó la salud de varias comunidades ocurrió a inicios de julio, cuando al menos 3.000 litros de carburante llegaron a una naciente que confluye con el río Siquirritos, de donde se capta el líquido para abastecer a unos 30.000 vecinos de Siquirres, Indianas y Pacuaritos.
LEA MÁS: Derrame en toma ilegal de combustible contaminó fuente de agua en Siquirres
Las autoridades recomendaron a las personas de estas comunidades no consumir agua del tubo durante los 15 días que duró el problema.
En ese periodo, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) cerró la planta de tratamiento de agua y debió limpiar de emergencia los tanques y tuberías.
