
Una joven de 19 años, vecina de Granadilla, denunció penalmente por presunto abuso sexual a un chofer de la plataforma de viajes Didi, de apellidos Montes Garreta, de 33 años y padre de dos menores de edad. La mujer afirma que el sujeto tocó sus partes íntimas sin su consentimiento.
Los hechos ocurrieron el viernes 17 de abril, cuando la muchacha hacía algunas diligencias personales en los Tribunales de Goicoechea y, una vez que finalizó, solicitó el viaje hasta su casa.
Cuenta que se decantó por un Didi porque su situación económica es complicada y, en ese momento, era la opción más económica. Recuerda haber abordado un vehículo gris marca Hyundai y, de seguido, sostener un intercambio normal con el chofer, quien en la plataforma se identificaba como “Jose”. Este medio acreditó que el usuario tenía el registro de más de 1.000 viajes y cinco estrellas de clasificación.
La mujer contó a La Nación que inicialmente no le pareció extraña la conversación, pues ella misma suele hablar con los choferes cuando toma un viaje, por cortesía. Él, sin embargo, rápidamente habría comenzado a interesarse por el motivo por el cuál ella acudió a los Tribunales y, minutos después, habría comenzado a lanzar algunos comentarios inapropiados sobre su físico.
“Comenzó a decirme que estaba muy linda, muy rica y empezó a tocarme. Por miedo me quedé quieta. Con la mano derecha me tocó el seno, lo apretó por encima de la blusa”, recordó la joven.
Narró que segundos después logró reaccionar y ella misma lo quitó de un “manotazo”, pero el sujeto le habría tomado la mano a la fuerza, en apariencia entrelazó sus dedos y, pese a que ella puso resistencia, habría tocado sus partes íntimas sin su consentimiento, por encima de su vestimenta.
Mientras el hombre continuaba intentando tocarla y diciendo comentarios sobre su físico, ella intentaba salir del vehículo. El hombre le sujetó la cara con fuerza e intentó darle un beso, pero no alcanzó a hacerlo.
“Le pego un manotazo y ya por la delegación (de Policía) de Granadilla yo intento bajarme, abro la puerta y me hago tirada y le digo a un oficial que la persona que viene en ese carro me tocó; intenta seguirlo, pero no lo logra”, lamentó.
Usuario no corresponde
Cuando descendió del carro y revisó la plataforma, se percató de que el conductor que llegó a recogerla y presuntamente abusó de ella no era “Jose”, como aparecía en la cuenta de Didi.
Una llamada que el sujeto le hizo antes del viaje para conocer su ubicación exacta permitió rastrear su nombre, y la mujer afirma que se trata de Montes Garreta, padre de dos menores de 15 y 5 años. De acuerdo con el Tribunal Supremo de Elecciones, el sospechoso tiene su domicilio electoral en La Peregrina, en el distrito Uruca, en San José.
La presunta víctima acudió a interponer una denuncia en la Fiscalía de Goicoechea con ayuda de su madre el mismo día que ocurrieron los hechos, con miedo, pero con la esperanza de que su caso ayude a que otras mujeres no pasen por lo mismo.
El Ministerio Público confirmó a este diario que Montes figura como imputado en la causa 26-000352-1898-PE, por el presunto delito de abuso sexual, y que el caso permanece en investigación.
El carro en el que ocurrieron los hechos, afirma la víctima, ya no tiene placas, y es una de las pruebas en video que aportó a la Fiscalía para robustecer el expediente de su caso.
Varias denuncias y absolutoria por ‘empoderamiento’
Varias mujeres han denunciado situaciones de peligro en vehículos de plataformas de viajes. En marzo del 2022, una joven afirmó que un chofer la acosó hasta el cansancio cuando tomó un Uber para ir a clases de esgrima, al punto de que, cuando el hombre cambió la ruta y ella se sintió en peligro, optó por lanzarse del carro cuando todavía estaba en movimiento.
El chofer fue sancionado por la empresa.
En diciembre de ese mismo año, una estudiante de 20 años denunció que fue víctima de acoso cuando tomó un servicio de Uber pasadas las 8:30 p. m. y el conductor del vehículo le dijo que necesitaba detenerse para orinar. Sin embargo, en su lugar se masturbó frente a ella.
Trascendió, además, un caso de abuso sexual que incluso llegó a juicio, pero no prosperó y culminó con la absolutoria del hombre, de apellidos Cervantes Alvarado. En ese entonces, las juezas Isabel Porras, Mercedes Jiménez y Laura Sánchez no creyeron el relato de la víctima, Melany Mora.
Ella denunció que un taxista capitalino le tocó sus partes íntimas y le dijo frases obscenas durante un viaje en enero del 2017.
En juicio, en 2023, las juezas consideraron que el relato de Mora fue “poco natural” y que no se evidenciaban las secuelas emocionales que la denunciante afirmó haber sufrido. Según las juzgadoras, la muchacha se comportó en el juicio de manera “empoderada y desinhibida”.
“Llamó la atención a esta cámara que la ofendida preguntara, cuando estaba en desarrollo su declaración, si no la iban a interrogar sobre la afectación que le había ocasionado el evento denunciado; de inmediato refirió una serie de afectaciones emocionales que dijo sufrir, que cambió su vida, pero que no son consecuentes con su comportamiento en juicio, donde se percibió como una persona empoderada y desinhibida”, consignaron las mujeres en el fallo.
