Alias La L se convirtió en una figura conocida en las calles de Barranca, Puntarenas, hace algunos años. Según la investigación judicial, comenzó su ascenso criminal controlando dos sitios de venta de droga y con el tiempo, habría expandido sus operaciones hasta construir una red que llegó a abarcar hasta 40 puntos de venta distribuidos en dicha provincia.
Es justamente ese deseo de expansión lo que habría llevado a este joven de apellido Araya, de 28 años, a intentar conquistar nuevos territorios, entre ellos Cóbano, Paquera y Esparza, tras la caída de los cabecillas de organizaciones criminales que tradicionalmente operaban en esas zonas.
Así, en poco tiempo, el sujeto habría conformado una violenta estructura en esa provincia del Pacífico, dedicada a la venta de drogas, la legitimación de capitales y la comisión de homicidios, en una lucha por tomar el control.
Las pesquisas que llevaron a intervenir este aparente grupo delictivo mediante 17 allanamientos ejecutados la mañana de este jueves, determinaron que el hombre, en apariencia, alquilaba viviendas fuera de su barrio con fines de refugio, pero también de expansión.
Una de ellas se ubica en Liberia, Guanacaste, y fue una de las propiedades allanadas esta mañana.
Michael Soto, director a. i. del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), precisó que este inmueble podría haber sido utilizado por Araya y sus allegados para descansar, pero también para refugiarse y huir de las pugnas entre bandas.
Una fuente cercana confirmó a este medio que, además de la casa en Liberia, recientemente La L alquiló, por medio de una plataforma de hospedaje, otra casa en Cóbano. A juicio de la fuente, el sujeto arrendaba con el objetivo de expandir sus aparentes tentáculos delictivos hacia esa zona.
Se presume que este hombre pagaba por una estancia determinada y renovaba el alquiler cuando vencía el plazo. Cóbano es una zona de interés para los grupos criminales, pues es un sitio que recibe gran cantidad de turismo.
La L fue detenido la madrugada de este jueves junto a su novia, de apellido Mejías, su suegro, su hermana y su madre.
Además, quedaron bajo custodia policial otros dos presuntos sublíderes de la organización: un hermano suyo conocido con el alias de Yupa, y un sujeto de apellido Tamaris, alias Gordo. Junto a ellos fueron aprehendidas otras seis personas y tres sospechosos permanecen en fuga.
Colaboró en esta información el periodista Christian Montero.
