Una organización criminal liderada por un sujeto de apellido Araya, de 28 años y conocido como “la L”, sería una de las principales generadoras de violencia, homicidios y narcotráfico en la provincia de Puntarenas.
El crecimiento de este grupo, en el que también participan la mamá de Araya, su hermana y su pareja sentimental se habría visto favorecido por la caída de presuntos pesos pesados de la zona, como Gordo Daniel y Gordo Ramos.
La hipótesis trascendió este jueves mientras el Organismo de Investigación Judicial y la Fiscalía contra el Narcotráfico ejecutaban 17 allanamientos en Barranca y Chacarita, en Puntarenas, así como en Liberia, Guanacaste, para desarticular a este grupo y detener a sus presuntos integrantes.
A la banda, comandada presuntamente por La L, se le atribuye venta de drogas, legitimación de capitales y la comisión de homicidios, en una lucha por tomar el control de la provincia.
De los 16 objetivos de la operación, 13 quedaron detenidos y otros tres permanecen en fuga.
Las autoridades policiales denominaron esta investigación como Caso Lamedt, cuyo nombre se traduce como “L” en arameo. La letra hace referencia a la inicial del nombre del presunto cabecilla de la estructura y también a su alias en el mundo criminal.
13 detenidos
A las 6:30 a. m. se confirmó la detención de los 13 de los sospechosos, entre estos Araya, quien fue interceptado junto a su novia, una mujer de apellido Mejías, cuando se dirigían hacia la zona sur del país. Además de la pareja, fueron aprehendidas la hermana y madre de Araya, mujeres identificadas con ese mismo apellido.
Se presume que la L operaba en compañía de su hermano, conocido con el alias de Yupa, y un sujeto de apellido Tamaris, alias Gordo, también en custodia policial.
El director de la Policía Judicial, Michael Soto, explicó que esta presunta organización dominaba 40 puntos de venta de droga en Puntarenas y legitimaba dinero mediante la venta de lotería clandestina, un lavacar y varias tiendas, estas últimas intervenidas este jueves en Barranca. Los integrantes también operaban dos búnkeres denominados La Gallera y La Chatarrera, ambos ubicados en Puntarenas.
Además de múltiples viviendas, el OIJ también allanó una casa en Liberia, que en apariencia Araya alquilaba y visitaba con frecuencia con fines de expansión.
Durante los operativos, se hallaron 1.966 gramos (casi dos kilos) de cocaína, parte de la cual se encontró dentro de la vivienda de la hermana de alias La L, en Barranca. Además, se decomisaron 606 gramos de marihuana, localizados en varios puntos de intervención.
A la lista de decomisos se suman ¢6,2 millones y $615 en efectivo, así como seis armas de fuego, entre ellas cuatro pistolas calibre 9 mm marca Glock, una pistola calibre .40 y una 9 mm adicional.
Las autoridades también se incautaron de un Toyota Land Cruiser Prado, un Toyota Hilux y dos motocicletas Honda Navi.
9 homicidios y lucha por del poder
Hasta el momento, al grupo se le vincula con nueve homicidios, en apariencia, ocurridos en el marco de disputas por el territorio para la venta de drogas. Según explicó Soto, cinco de estos crímenes ya fueron resueltos y cuatro permanecen en investigación.
Este saldo, de acuerdo con el director de la Policía Judicial, responde a la fenomenología de la violencia que opera en la zona. Desde el año 2023, cuando los homicidios comenzaron a incrementar en esta provincia del Pacífico, el OIJ puso en marcha una estrategia para desarticular y detener a los cabecillas de los principales grupos criminales.
En los últimos años se reportó, por ejemplo, la aprehensión de un hombre de apellidos Ugalde Hernández, de 28 años, conocido como Chandler y señalado como líder del grupo criminal Los Guayacanes. También permanecen en prisión un hombre identificado como Parra Arauz, alias Gordo Daniel, y otro de apellidos Ramos Quirós, alias Gordo Ramos.
Hipótesis policiales apuntan a que la L habría aprovechado estos “vacíos de poder” que quedaron después de estas aprehensiones para tomar el control de varias barriadas de Puntarenas y buscaba extender sus tentáculos hacia Esparza, Paquera y Cóbano, estos dos últimos muy atractivos por su mercado turístico.
Esta no es la primera vez que la Policía Judicial interviene a este grupo criminal. El fiscal general, Carlo Díaz, precisó que la investigación se inició en 2024 a partir de información confidencial suministrada por vecinos de la zona.
Desde entonces, la organización ha sido objeto de 20 operativos, durante los cuales se decomisaron aproximadamente ¢30 millones en efectivo, armas de fuego calibre 9 mm, fusiles AR-15 e incluso una granada de fragmentación modelo M63.
La incautación de este último artefacto resultó de especial interés para la Policía Judicial, ya que su detonación podría incluso traspasar vehículos blindados.
El fiscal general confirmó que el Ministerio Público solicitará prisión preventiva para las personas detenidas y agregó que las penas previstas para los delitos de narcotráfico y legitimación de capitales son elevadas. Precisó que este es uno de los elementos que la Fiscalía toma en consideración al solicitar las medidas cautelares.

