Revista Dominical

Tusi, mota y jarabe: la receta de una generación que toma menos y experimenta con drogas peligrosas a domicilio

Pese a los riesgos de salud, los jóvenes diversifican cada vez más su consumo de drogas... pero no hay una única explicación del porqué. Estos son los testimonios y datos de la nueva realidad

Tusi, mota y jarabe: la receta de una generación que toma menos y experimenta con drogas peligrosas a domicilio
Tusi, mota y jarabe: la receta de una generación que toma menos y experimenta con drogas peligrosas a domicilio Juan Pablo Solís

Cuando Sebastián va al súper, no incluye un paquete de cigarrillos en su canasta básica, pero sí se asegura de comprar una cuarta de cacique y un paquete de confites. De regreso, se detiene en la farmacia por un jarabe para la tos. Ya en su habitación, los vierte en su vasito de vidrio. “Solo se vive una vez”, dice mientras enumera todas las drogas que ha probado.

Este contador, de 24 años, solo compra alcohol para cruzarlo con drogas sintéticas. No es novedoso que, al igual que él, los jóvenes en Costa Rica consuman y mezclen narcóticos. Lo reciente son los cambios en las tendencias: donde antes reinaban el alcohol, el tabaco y otros componentes inhalantes, hoy se abren paso psicotrópicos cuyos orígenes son difíciles de rastrear.

En términos generales, el alcohol sigue siendo la sustancia más consumida, aunque su presencia ha fluctuado con el tiempo. Entre los jóvenes de 20 a 29 años, alcanzó su punto más alto en 1990, cuando el 74,1% afirmó haberlo probado al menos una vez. Para 2022, esa cifra descendió al 65,2%, según cifras del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA).

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