Consumir una bebida energética provoca una aceleración en los ventrículos del corazón, efecto que reduce el tiempo que este tarda en producir un nuevo latido y que puede provocar arritmias mortales.
Son los resultados que obtuvo un grupo de investigadores estadounidenses tras un estudio que se publicó ayer en la revista de la Asociación Americana del Corazón.
Los científicos reclutaron a 34 jóvenes sanos de entre 18 y 40 años, quienes fueron divididos en dos grupos: uno consumió una bebida energética de 900 mililitros con cafeína y otro bebió un líquido de placebo. Ambos lo hicieron en 60 minutos.
