Esteban Valverde. 25 agosto
Víctor Coto junto a su familia, con quienes ha hecho una vida en Bali, Indonesia. Fotografía: Cortesía.
Víctor Coto junto a su familia, con quienes ha hecho una vida en Bali, Indonesia. Fotografía: Cortesía.

Víctor Coto es un legionario costarricense que se ha caracterizado por jugar en países exóticos: Birmania y Malta, son solo algunos de los países que ha visitado. Ahora reside en Bali, Indonesia, país en el que dedica el tiempo a otras actividades, mientras decide qué hará con su carrera deportiva... Sin embargo, ahí también le tocó lidiar con una situación inesperada.

Bali está a 160 kilómetros de Lombok, isla cercana, que desde el 29 de julio es llamada internacionalmente como la isla de los Terremotos, porque ha tenido cuatro movimientos de magnitudes entre los 6,3 y 7,2 grados en la escala de Richter. Ante esto, Coto se tuvo que acostumbrar a dormir alerta y tener muy claras las rutas seguras en caso de sismo.

“Acá en Bali los terremotos no son muy comunes, pero como yo soy tico pues estoy más acostumbrado, lo que pasa es que sí fue bastante fuerte y esto se movió horrible. Previo al 5 de agosto tuvimos uno fuerte, pero el de ese día en la isla Lombok fue increíble. Esa noche estaba en el piso de arriba de nuestra casa y apenas empezó a moverse salí corriendo a buscar a mi mamá y mi hermanita para sacarlas del edificio, porque se movió de forma muy agresiva”, recordó Coto.

Al suceder esta situación, cuando puso a sus familiares en condición segura, el exjugador de la Universidad de Costa Rica utilizó su celular para enterarse sobre el estado de la ciudad y además ver si había una alerta muy importante: la de maremoto.

En 2004, Indonesia fue azotada por un tsunami luego de un temblor marino, esto causó mucha destrucción en todo el país.

“Todavía sentimos temblores que pueden rondar los siete grados, gracias a Dios de momento no hay alarma de maremoto, no obstante puedo decir que nos mantenemos alerta porque la cosa no deja de moverse”, explicó.

La situación vivida en Lombok provocó, según informes internacionales, que 390.000 personas salieran de la isla rumbo a lugares cercanos como Bali, también el conteo de fallecidos está cerca de los 600.

La tristeza que refleja esta habitante de Labu Pandan en la isla Lombok es lo que se vive en el sector norte de la zona, donde la destrucción y afectación es fuerte. Fotografía: AFP
La tristeza que refleja esta habitante de Labu Pandan en la isla Lombok es lo que se vive en el sector norte de la zona, donde la destrucción y afectación es fuerte. Fotografía: AFP

Después de la tragedia, la reacción del pueblo de Indonesia no se ha hecho esperar.

"La reacción de la gente especialmente acá en Bali ha sido increíblemente positiva. Todos se han preocupado por recoger comida, ropa, medicina y cualquier cosa que la gente afectada en Lombok pueda necesitar. Todos se han unido por la gente afectada y es una situación muy conmovedora", mencionó Víctor.

En la ciudad donde vive el tico la afectación a nivel de infraestructura no ha sido mayor.

No obstante, el deportista expresó que sí han visto cómo algunas paredes de edificios que estaban en muy mal estado se han ido al suelo.

"Lo difícil es vivir así porque en ocasiones hasta tiembla 13 veces al día, entonces solo imagínese", señaló.

Al consultarle sí sintió temor en algún momento, el futbolista fue claro en que manejó todo con bastante calma y el momento en el que lo invadió el miedo fue cuando desde afuera observó cómo se hacía la casa en la que ellos viven.

“Es que fue brusco, en el momento uno tiene la adrenalina a 1.000, pero solo piensa en un lugar seguro. Después, cuando observas que un edificio se hace como una hoja de papel, de un lado a otro, es cuando decís: '¡qué miedo!”, concluyó.

Así es la vida de Víctor Coto, el legionario tico de los países exóticos, quien intenta regresar a la normalidad en su vida en medio de retumbos y réplicas que en el momento menos esperado lo hacen salir de casa a resguardarse.

La historia de la tica que vive en Lombok y sintió el terremoto a sus espaldas
Pierina se dedica a la práctica del Yoga en Lombok, isla que pertenece a Indonesia. Fotografía: Facebook de Pierina.
Pierina se dedica a la práctica del Yoga en Lombok, isla que pertenece a Indonesia. Fotografía: Facebook de Pierina.

Pierina Rivera es una costarricense que vive en la Isla Lombok, conocida desde julio pasado como la isla de los Terremotos. La tica vive en la parte sur de la localidad y aunque toda la afectación ha sido en el norte, ella asegura que ha podido ver cómo el lugar se transformó.

Rivera contó que el problema que más ha atacado la parte sur es que el turista decidió irse de Lombok, por lo que además del panorama complicado que se vive en la región norte ahora se une el problema económico que pueda generar el faltante de visitantes.

De hecho, hasta los propios habitantes de la zona han desarrollado miedo.

"Lo triste ha sido que los locales no están acostumbrados y la gente acá está muy asustada y duermen afuera, por ejemplo ponen tiendas en los jardines porque les da miedo entrar a las estructuras. La infraestructura no está para aguantar temblores, por eso en el norte hay un desastre completo", dijo.

A la tica el movimiento no la tomó por sorpresa y ella, el 5 de agosto, se convirtió en una guía de cómo manejar la situación para sus conocidos del sector de Lombok.

“Estaba yo en el gimnasio y empezó a temblar, pero de forma tranquila, luego comenzó a sacudirse de forma más fuerte y como a los tres minutos vimos a todo el mundo corriendo de la locura. Empezaron a gritar que venía un tsunami, entonces agarramos las motos y nos fuimos a las montañas, al final creo que fue un poco de miedo colectivo porque gracias a Dios no pasó nada”, relató.

Pierina espera que el pueblo regrese a la normalidad y los turistas visiten Lombok para que así el ingreso desde la parte sur permita reconstruir y ayudar al sector norte.