Las despedidas nunca son fáciles, y Marcel Hernández puede dar fe de ello. El jugador se marchó del Cartaginés, pero antes pidió permiso para despedirse desde las graderías del Fello Meza, justo donde miles de aficionados festejaron sus goles.
Al cubano le fue imposible contener las lágrimas mientras brindaba un mensaje de agradecimiento en una transmisión en vivo en su Instagram. Hernández dejó ver que está muy dolido por tener que marcharse, pese a que tenía contrato hasta el 2026 con los blanquiazules.
“Era importante estar acá, donde todo empezó. Leonardo Vargas hijo me permitió hacer este en vivo acá en el Fello Meza, para despedirme de todos los cartagos de corazón como yo”, comenzó diciendo.
Con la voz entrecortada, añadió: “Me hubiera encantado despedirme con otro título, con goles y muchas cosas buenas para la institución y para los aficionados. Sin embargo, es parte de la vida y, por más dolor que se tenga, hay que aceptar lo que pasó. Me toca despedirme del club de mis amores, para nadie es un secreto que es así, siempre voy a decir lo que pienso”.

El isleño llegó en 2018 a Costa Rica y demostró ser un goleador intratable. Se convirtió en el segundo mejor anotador del club, con 106 goles en el torneo local, y en el extranjero con más tantos en el fútbol tico, con 126.
A pesar de que en 2021 se marchó a Alajuelense, regresó a la Vieja Metrópoli en 2022 y llevó a los centenarios al histórico título del Clausura 2022. El ariete agradeció a todos los que lo apoyaron y recalcó que el escudo que ama es el de los brumosos.
“Esta es la institución que me dio la oportunidad de llegar a Costa Rica y le debo muchísimo. Estoy muy orgulloso de haber vestido estos colores y de haber representado a esta afición. Debo separarme de la institución que amo, es muy doloroso y no encuentro palabras, pero no tenía otra salida más que hacerlo”.
Además, enfatizó: “Soy un brumoso más y lo voy a seguir siendo siempre, porque amo a esta institución. Solo puedo agradecerle a la afición, a los compañeros con los que estuve, a los cuerpos técnicos que me ayudaron a ser mejor persona y jugador y también a todos en la institución”.
Conflicto Marcel Hernández - Leonardo Vargas
La salida de Marcel Hernández del Cartaginés tiene un origen claro: se rompió la relación con el presidente del club, Leonardo Vargas.
Vargas sorprendió a todos a inicios de abril cuando expresó públicamente que Marcel “trataba de imponerse sobre los técnicos” y, por lo mismo, consideraba que “su permanencia perjudicaba al club”.
A partir de ese momento, comenzó una disputa que acabó mal y con el referente del equipo fuera. Este viernes, ambas partes firmaron un finiquito y el cubano recalcó que no se marcha por gusto, sino por esta situación tan compleja.
“Tocó tomar esta decisión pensando en mi bienestar mental y en el de mi familia. Espero que no sea un adiós, sino un hasta pronto, porque en la vida solo los ríos no se devuelven. Esté donde esté siempre seguiré siendo un cartago. Gracias, brumosos, por tanto cariño y por hacerme sentir en casa”, expresó Hernández.

Además, añadió: “Me voy con la cabeza en alto y siempre voy a estar pendiente de esta institución, porque la amo. Tocará buscar otro rumbo, es parte de la vida y soy un gran profesional, así que debo hacerlo”.
El futuro de Marcel estaría en Herediano, donde lo esperan con los brazos abiertos.
