Cada proceso electoral es diferente, y Eugenia Zamora Chavarría, presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), elige ver aspectos positivos en la acción de la sociedad civil en las últimas semanas de cara a las Elecciones 2026.
“Hay particularidades de cada campaña, por supuesto. Yo siempre hago la comparación con los hijos, ¿verdad? Que uno los quiere por igual, pero cada uno tiene características diferentes", dijo en entrevista con La Nación días antes de la elección presidencial.
Zamora rescató el llamado de múltiples voces a que las personas ejerzan su voto de forma informada, en un ejercicio para bajar el abstencionismo. Este llamado, de que la gente no se quede en casa y salga a votar, es cada vez difundido por más personas.
“Han salido, ustedes habrán visto cantidad enorme de material, sobre todo en redes sociales, pero también los medios de comunicación. Es decir, que ya no es solamente los partidos políticos o el Tribunal Supremo de Elecciones, el que llaman los que llamamos al voto, a la gente para que vaya a las urnas el domingo. Se ha unido una cantidad enorme de grupos llamando a votar”, destacó.
Zamora ve esto como la unión de las personas que aprecian el valor de su voto para que quienes están indecisos de si ir o no a las urnas lo aprovechen.
El enemigo común en las urnas
Ante la consulta de si el abstencionismo es el principal enemigo en la contienda electoral, Zamora fue afirmativa.
“De alguna manera lo es, porque hemos estado acostumbrados los costarricenses a votar. Recordemos que nuestro voto, la Constitución dice, es obligatorio. Pero no tiene sanción, entonces, en realidad siempre hemos ido por voluntad propia a las urnas. Y sí tuvimos en las últimas elecciones un abstencionismo grande, tanto en las nacionales como en las municipales. Entonces, es uno de los retos, no solo no del Tribunal, es un reto país”, manifestó.
Ella hace una diferencia entre ese enemigo y el mayor reto del TSE. Ese mayor reto es que todo el material electoral llegue a cada uno de los rincones de Costa Rica y a los 49 consulados de 42 países y que todo esté listo, sin problemas, a la hora de abrir las urnas. Es algo que el Tribunal ha logrado año tras año sin problemas, pero que requiere una logística compleja en la que participan decenas de personas.
Todo ese trabajo se hace pensado en garantizarle a cada ciudadano la posibilidad del sufragio, aunque en muchos casos no se haga valer y el abstencionismo se haga presente.

Las estadísticas dan soporte a la preocupación, tanto del TSE, como de los costarricenses que públicamente llaman al voto: en los últimos periodos, el porcentaje de quienes no votan en la primera ronda electoral crece a mayor ritmo que el de nuevos electores que se suman al padrón.
Entre 2002 y 2022 el padrón electoral aumentó un 55,36%, cuando pasó de 2.279.851 ciudadanos a 3.541.908. En ese mismo lapso, el abstencionismo aumentó un 99,61%, al pasar de 710.433 personas que no acudieron a las urnas a 1.418.062.
Ese abstencionismo tuvo su punto más alto en el 2022, cuando se alcanzó un 40%. En esta última elección la cantidad de abstencionistas creció por primera vez más que los nuevos ingresos al padrón: entre 2018 y 2022 entraron 219.579 personas al registro de electores y la cantidad de abstencionistas creció en 278.497.
A esto se le une que, según la última encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo) de la Universidad Nacional (UNA), hay 5,3% de personas completamente decididas a no votar, pero solo un 69,5% están completamente seguras de votar, lo cual daría un abstencionismo menor al de los últimos periodos, pero todavía alto.
“No ir a votar, además, no significa que no se va a elegir gobierno, porque nuestro sistema toma en cuenta los votos válidamente emitidos. Entonces, si la persona no vota, anula el voto o lo deja en blanco, pues eso es importante para tener datos estadísticos, pero no por ello se deja de elegir gobierno”, expresó Zamora.
“Entonces no permitamos que otros elijan por nosotros. Que seamos nosotros quienes, de acuerdo con nuestra opinión, con nuestro parecer, procedamos escogiendo el gobierno nacional en este caso y el gobierno legislativo”, concluyó.
