
La embajadora de China en San José, Wang Xiaoyao, señaló que Costa Rica ha perdido protagonismo en su comercial con el gigante asiático, en medio de tensiones diplomáticas, y le preocupa que las compañías de su país inviertan más en otros países vecinos.
“Siendo la embajadora de China en Costa Rica, viendo que las empresas chinas al venir a Centroamérica siempre van a la República Dominicana, Panamá, El Salvador, a los países vecinos, esto también me preocupa un poco”, declaró.
La representante dijo que, en medio del actual contexto geopolítico, las compañías mantienen una actitud de cautela y esperan mayor claridad antes de invertir.
En los últimos tres años, las relaciones entre Costa Rica y China han pasado por una serie de tensiones, en un contexto marcado por la creciente rivalidad geopolítica entre Estados Unidos y el gigante asiático. Ha habido reclamos formales y cruces públicos, entre San José y Pekín, por declaraciones de funcionarios, decisiones en materia tecnológica, disputas por inversiones y episodios vinculados a seguridad nacional.
En ese sentido, la embajadora expresó su expectativa de que la llegada del nuevo gobierno, encabezado por la presidenta electa Laura Fernández, que asumirá el poder el 8 de mayo, permita encaminar la relación.
“Eso es lo que hacen muchas empresas chinas, pero lo que esperamos es que con este nuevo gobierno podamos fijar, o mejorar, un marco de cooperación, animar a las empresas, no solamente económicas, sino también de tecnología, a hacer más cooperaciones”, destacó la embajadora.
Costa Rica mantiene una balanza comercia deficitaria con China (importa más de lo que exporta), a diferencia de su relación con otros países, como Estados Unidos, al que exporta más de lo que importa.
La excónsul en Shanghái e investigadora, Jessica Vargas Madrigal, y el excanciller Rodolfo Solano coinciden en que Costa Rica no supo aprovechar la posición privilegiada que tuvo tras el establecimiento de relaciones con China en 2007.
Durante una década, el país contó con una suerte de “exclusividad” en la región que le otorgaba mayor peso en la agenda de Pekín. Sin embargo, esa ventaja se diluyó conforme China amplió su presencia en Centroamérica, estableciendo relaciones con Panamá (2017), República Dominicana (2018), El Salvador (2018), Nicaragua (2021) y Honduras (2023).
Ese cambio en el entorno regional, sumado a las tensiones recientes, ha reducido el dinamismo del vínculo bilateral. “Bajó el nivel de relación diplomática y comercial de ambas partes”, afirmó Vargas.
*Colaboró el periodista Julián Navarrete
