Miguel Guillén, secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), afirmó que el presidente Rodrigo Chaves “cruzó una línea peligrosa”, al prometer tomar el control del Poder Judicial, tras haber consolidado el dominio del chavismo sobre el Ejecutivo y el Legislativo.
Chaves hizo la aseveración el jueves, durante un discurso ante miembros de la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC), en el Foro Mi País.
“Lo importante es que el pueblo de Costa Rica haya recuperado los dos poderes de la República, el Legislativo y el Ejecutivo; obviamente nos falta el Poder Judicial, y ante ustedes (...) juro que yo daré el esfuerzo que pueda, y que doña Laura me deje, para también recuperar ese poder de la República”, expresó el mandatario, en alusión a la presidenta electa, Laura Fernández.
Concentración de poder
Para Guillén, este tipo de afirmaciones demuestran actitudes antidemocráticas. “No están hablando de gobernabilidad, están anunciando la concentración total del poder en muy pocas manos. Justo se están convirtiendo en lo que critican”, sostuvo.
El dirigente liberacionista advirtió que “nadie, por popular que sea, puede quedarse con todas las llaves del Estado”, y alertó sobre las consecuencias institucionales de ese escenario.
“Cuando una sola fuerza controla el gobierno, las leyes y los jueces, los derechos dejan de proteger a las personas y pasan a depender de la voluntad del poder: quién es protegido y quién es perseguido”, afirmó.
Guillén comparó la situación con procesos políticos que han ocurrido en otros países y en los que dejaron de existir los límites entre los poderes.
“En Venezuela, Nicaragua, Hungría, no hubo un quiebre de un día, hubo un proceso. Se ganó en las urnas, se sometió al parlamento, se presionó a los jueces y después, la ley dejó de ser igual para todos”, señaló.
En esa línea, insistió en que “la lucha no puede ser por tener un control totalitario”.
Pugna por elección de magistrados
Las declaraciones de Chaves llegan en medio del pulso político que atraviesa la Asamblea Legislativa por la falta de acuerdos para elegir a nueve magistrados suplentes de la Sala Constitucional.
Tras seis rondas de votación, el Congreso no ha logrado reunir los 38 votos necesarios para llenar las vacantes, lo que abre la posibilidad de una eventual parálisis del tribunal en caso de ausencia de magistrados propietarios.
El señalamiento por este bloqueo se ha dirigido principalmente a la fracción oficialista y sus aliados, quienes han optado por retirarse del plenario al momento de la votación.
Cisneros: Que elija Asamblea con mayoría del oficialismo
La jefa de fracción oficialista, Pilar Cisneros, defendió esa posición al afirmar que la elección de los magistrados suplentes debe recaer en la próxima Asamblea Legislativa, en la cual el oficialismo pasará de ocho a 31 diputados, lo que le permitiría una mayor incidencia en estos nombramientos.
No obstante, en la mira del oficialismo está el PLN. En febrero, tras la victoria electoral de Laura Fernández y el partido chavista Pueblo Soberano (PPSO), Chaves afirmó que buscaría “reclutar”, de la filas verdiblancas, los votos necesarios para alcanzar los 38 diputados.
“Ya hay 31 buenos de este lado, tiene que haber algunos buenos en la segunda fracción mayoritaria”, dijo entonces, en referencia al PLN.
