
La activista Mia Fink, de 19 años, denunció este jueves que la campaña de la candidata presidencial Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano (PPSO), bloqueó su cuenta en la red social Instagram, luego de que la joven publicara mensajes críticos sobre la decisión de la postulante chavista de no participar en varios debates.
Otros usuarios afirmaron en la publicación de la joven que también habrían sido bloqueados por la cuenta de Laura Fernández o que sus comentarios habrían sido eliminados.
Fink indicó a La Nación que en días recientes realizó publicaciones en las que instó a Fernández a “darle la cara al pueblo y que vaya a los debates, para que las personas puedan escuchar su criterio”, lo cual —según su apreciación— habría motivado que se le restringiera el acceso a los contenidos de la candidata y la posibilidad de interactuar con su cuenta.
Laura Fernández, quien se presenta como la continuidad del gobierno de Rodrigo Chaves, no ha participado en ningún debate, hasta el momento, y anunció que solo asistirá a cuatro, uno de estos es el organizado por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), mientras que los otros tres son los de Trivisión, Radio Columbia y Monumental-Repretel.
Según afirmó la joven, en esas publicaciones etiquetó la cuenta oficial de Fernández con el fin de que el contenido llegara a la candidata. Asimismo, señaló que el pasado 6 de enero hizo un comentario en un video difundido en redes sociales por la campaña de Pueblo Soberano, en el que —según su relato— cuestionó la idoneidad para ejercer la presidencia de la República de quienes se niegan a dialogar y participar en espacios de debate, aun en un marco de respeto.
Fink sostuvo que su mensaje no fue ofensivo ni burlista, sino que correspondió a lo que calificó como una “crítica ciudadana”. Asimismo, indicó que el 7 de enero publicó un video en el que afirmó que Fernández no asiste a los debates por “miedo” y la señaló como “incapaz de dialogar”, además de acusarla de ser “incompetente a la hora de defender argumentos”, así como “irrespetuosa” y “populista”.
La joven negó que sus expresiones puedan considerarse ataques personales. Aunque Fink no oculta su oposición a la candidatura de Fernández —incluso con llamados explícitos a no votar por ella—, reprochó que se bloqueen en redes sociales las voces de quienes cuestionan o discrepan de las posturas y propuestas de Pueblo Soberano. “Nos podrán bloquear en las redes, pero no en las urnas”, subrayó.
Fink señaló que, horas después de hacer público el bloqueo, el perfil de Fernández dejó de aparecerle por completo en Instagram y que, al intentar buscarlo, la plataforma le mostró un mensaje indicando que la cuenta no existe. No obstante, La Nación constató que el perfil de la candidata se mantiene activo y visible para otros usuarios.

La Nación remitió una serie de consultas al departamento de prensa de Laura Fernández y al jefe de campaña, Francisco Gamboa, con el fin de conocer su posición sobre los señalamientos planteados y los criterios aplicados en el manejo de las redes sociales. Si bien se indicó que las preguntas serían tramitadas, al cierre de esta edición se estaba a la espera de una respuesta.
Las preguntas se centraron en si la campaña cuenta con lineamientos para bloquear usuarios o eliminar comentarios, en la disposición de la candidata a recibir cuestionamientos de personas que no comparten sus posturas y en las razones específicas por las cuales se habría restringido el acceso de la activista Mia Fink a las redes sociales de Fernández. Asimismo, se consultó si existe algún registro de las publicaciones o interacciones que habrían motivado este tipo de decisiones.
Fink indicó que no forma parte de ningún partido político, tras haber hecho pública, en noviembre pasado, su renuncia a la militancia en Liberación Nacional (PLN) y a su participación en la campaña del entonces candidato presidencial Álvaro Ramos. Según explicó, esa decisión obedeció a supuestas presiones para moderar el tono de las críticas que realizaba contra contra el genocidio que ha estado ejecutando el Estado de Israel en Palestina.
