Editorial

Editorial: Un feliz anuncio y un largo camino

Los planes para desarrollar una planta de hidrógeno verde capaz de producir 50.000 toneladas anuales son una estupenda noticia, pero es muy pronto para echar las campanas al aire. Un proyecto de esa magnitud, con $3.300 millones de inversión, exige intenso trabajo de ambas partes: la firma inversionista y el país anfitrión

Una inversión de $3.300 millones, como la anunciada por el conglomerado australiano Kadelco, no se concreta de la noche a la mañana. Los planes para desarrollar una planta productora de hidrógeno verde capaz de producir 50.000 toneladas anuales son una estupenda noticia, pero es muy pronto para echar las campanas al aire. Un proyecto de esa magnitud exige intenso trabajo de ambas partes: la firma inversionista y el país anfitrión.

Kadelco requeriría grandes cantidades de energía limpia a precios muy competitivos. El proyecto contempla, incluso, la creación de un puerto. En la construcción y operación intervendrían compañías nacionales e internacionales, así como empresas estatales, entre ellas el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), cuyo papel no queda claro dado las finalidades específicas encomendadas por ley.

Los ejecutivos de la empresa, luego de reunirse con el presidente Carlos Alvarado, emitieron un comunicado donde se describe su presencia en el país como una «primera visita de exploración sobre el terreno» para «poner en marcha diálogos con las autoridades del gobierno», empresas públicas y privadas —en particular Ad Astra, fundada por Franklin Chang— e instituciones académicas como el Consejo Nacional de Rectores (Conare).

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