Editorial

Editorial: Primer examen del FMI

En reformas estructurales hay pocos logros y existen razones para dudar de la sostenibilidad de los buenos resultados del momento. Por el lado de los ingresos más bien hay retroceso, como sucede con la reducción del 50% al impuesto sobre la propiedad de vehículos

Edificio del Fondo Monetario Internacional (FMI) 2021. Foto: Shutterstock.
Edificio del Fondo Monetario Internacional (FMI) 2021. Foto: Shutterstock.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) comenzó la revisión del avance del programa acordado con el gobierno para el préstamo de $1.778 millones a cambio de los ajustes estructurales necesarios para sacar al país de la crisis fiscal. Es la primera de varias misiones contempladas por el convenio para examinar el avance. Ojalá resulte en la continuación del proceso, pero hay razones para preocuparse.

El país puede exhibir buenos resultados, como un endeudamiento, a julio, inferior en ¢240.000 millones a lo pactado con el FMI, equivalente al 0,6% del producto interno bruto (PIB), o el superávit primario (diferencia entre ingresos y gastos sin incluir el pago de intereses), de ¢100.453 millones ese mismo mes.

Resultados como esos nos ponen en ruta a cumplir los compromisos cuantitativos asumidos con el Fondo. El organismo los verá con agrado, pero su interés no se centra en resultados de corto plazo, sino en medidas capaces de garantizar la solidez de las finanzas públicas a futuro.

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