Editorial

Editorial: Padres, los depredadores digitales ya acechan en los videojuegos de sus hijos

Adultos inescrupulosos hallaron en las pantallas un terreno fácil para manipular, someter y silenciar a niñas, niños y adolescentes. El verdadero vacío está en la desconexión entre la vida digital de los hijos y la presencia y cercanía de sus padres

18/03/2020. Roblox games es un juego de video en línea en donde pueden participar muchos jugadores evitando el contacto físico en los tiempos del covid-19. Foto: Shutterstock.
18/03/2020. Roblox games es un juego de video en línea en donde pueden participar muchos jugadores evitando el contacto físico en los tiempos del covid-19. Foto: Shutterstock. Shutterstock
Plataformas como Roblox, Fortnite o Minecraft se han convertido en espacios donde operan perfiles falsos, se ofrecen regalos virtuales como señuelos y se construyen vínculos afectivos manipulados con precisión emocional. Y los menores son las víctimas por excelencia. (Shutterstock)

Cada mes, al menos seis menores de edad denuncian ser víctimas de grooming. La cifra, revelada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) al Patronato Nacional de la Infancia (PANI), debe zarandear la conciencia de los padres. Estamos frente a una forma de abuso sexual, cometida por adultos que encontraron en las pantallas un terreno fácil para manipular, someter y silenciar a niñas, niños y adolescentes.

Podemos discutir regulaciones más severas, pero la realidad es que el primer filtro de protección está en la casa. Ese filtro nace de la educación, la presencia y la escucha. La prevención del grooming no empieza desconectando dispositivos, sino acompañando a los hijos en un entorno digital amenazante. Cuando un niño se siente respaldado, cuando sabe que puede hablar sin miedo a ser castigado y cuando la conversación fluye sin vergüenza, la pantalla deja de ser una trampa.

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