Editorial

Editorial: Inaceptable actuación del CNP

El CNP contribuyó en la protesta frente a la casa de un diputado, difundió insultos proferidos contra él, interfirió en el proceso legislativo y se inmiscuyó en política electoral

El Consejo Nacional de Producción (CNP) promovió la protesta de un grupo de proveedores beneficiados de sus programas. Los manifestantes se congregaron frente a la casa del diputado liberacionista Wagner Jiménez, impulsor de un proyecto de ley para eliminar la obligación, impuesta a varias entidades públicas, comenzando por los comedores escolares, de comprar alimentos a la institución no obstante los sobreprecios y la baja calidad.

La oficina de prensa del CNP, financiada con recursos públicos, se dedicó desde temprano a informar de la protesta. Los funcionarios enviaron a la prensa comunicados, fotos, videos y hasta números de celulares de los manifestantes por si algún periodista deseaba pedirles declaraciones.

Las fotografías difundidas por el CNP, en cuya Directiva participa el Ministerio de Agricultura, es decir, el Poder Ejecutivo, muestran rótulos con cargos de «traidor» contra el diputado. El hecho sería inusitado de no ser porque esta misma administración desató una campaña de presión sobre el Congreso para impedir recortes al presupuesto del 2021.

El fin de semana del 16 de octubre del 2020 la Casa Presidencial orquestó una campaña contra las mociones planteadas para reducir el plan de gastos. Ministerios e instituciones de todo tipo emitieron comunicados para advertir de cierres técnicos y afectación de diversos programas. El resultado fue un aumento de la tensión entre el gobierno y las fracciones de oposición, que debió resolverse con gestos de apaciguamiento.

El caso del CNP es todavía más grave porque apoyó la movilización de particulares contra la vivienda de un diputado y luego difundió los insultos lanzados en su contra. Los fondos públicos no son para financiar la militancia de entidades del Estado a favor de sus intereses ni de particulares beneficiados de sus programas.

Mucho menos se justifica la inversión de dinero estatal para perturbar las deliberaciones de la Asamblea Legislativa. Los manifestantes fueron convocados para presionar justo en vísperas del dictamen del proyecto en la Comisión Especial de Ciencia, Tecnología y Educación, presidida por Jiménez.

El presidente, Carlos Alvarado, manifestó su desacuerdo con lo sucedido y giró instrucciones para investigar los hechos. La oportuna intervención del mandatario aviva esperanzas de que el caso no pase sin sanciones para los responsables y las correcciones necesarias para impedir su repetición.

La campaña informativa del Consejo incluyó un comunicado titulado «Productores protestan frente a casa de diputado del PLN por amenaza a 30.000 puestos de trabajo». Según la pieza, el proyecto «pretende abrir el mercado del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) del CNP para que proveedores no autorizados por ley les hagan competencia con productos importados que los dejarían literalmente quebrados».

El CNP también difundió, cundo menos, 25 fotografías y ocho videos de la manifestación, además del afiche elaborado para convocar un «plantón» frente a la casa del legislador. No obstante, la oficina de prensa negó haber promovido u organizado la manifestación y dijo haberse limitado a enviar las imágenes e información suministrada por los participantes en la protesta, como si la difusión de ese tipo de acontecimientos fuera función natural del CNP.

Para no dejar de inmiscuirse en ningún campo vedado por la prudencia y el respeto a las instituciones democráticas, la dependencia estatal informó del desplazamiento de la protesta hasta el Balcón Verde para pedir al candidato José María Figueres hablar «con sus diputados para que no maltraten al agricultor», según las pancartas. Solícita, la oficina de prensa informó de la nueva ruta de la manifestación.

En síntesis, el Consejo Nacional de Producción contribuyó en una manifestación montada frente a la casa de un diputado de oposición, difundió insultos proferidos contra él, interfirió en el proceso legislativo y se inmiscuyó en la política electoral. La presidencia de la entidad y quienes hayan colaborado con el despropósito merecen la más firme censura.