Editorial

Editorial: Freno a la red 5G

La tarea de recuperar las frecuencias necesarias para desarrollar la red móvil de quinta generación (5G) quedará para el próximo gobierno. Tratándose de una prioridad definida desde el 2018, las dudas del Micitt sobre la recuperación de la propiedad estatal acaparada por el ICE deberían estar resueltas

A visitor talks on the phone in front of a 5G logo on the opening day of the MWC (Mobile World Congress) in Barcelona on February 28, 2022. - The world's biggest mobile fair is held from February 28 to March 3, 2022. (Photo by Pau BARRENA / AFP)
A visitor talks on the phone in front of a 5G logo on the opening day of the MWC (Mobile World Congress) in Barcelona on February 28, 2022. - The world's biggest mobile fair is held from February 28 to March 3, 2022. (Photo by Pau BARRENA / AFP) PAU BARRENA

Salvo algún acontecimiento inesperado, la recuperación de las frecuencias necesarias para desarrollar la red móvil de quinta generación (5G) quedará para el próximo gobierno, pese a la intención declarada por el actual. La resistencia del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), bajo cuyo dominio están las frecuencias, se sobrepuso a la urgencia de meter a Costa Rica en la carrera por la adopción de tecnología de punta.

Cuando se trata del ICE, la historia se repite una y otra vez. El instituto atrasó la adopción de internet de banda ancha y defendió el moribundo negocio de la telefonía internacional hasta el último minuto, sin importar el daño infligido a la competitividad, el desarrollo y la calidad de vida. También se opuso a la apertura de las telecomunicaciones, cuyos beneficios son hoy evidentes, y cuando se impuso el cambio, atrasó hasta donde pudo la limpieza de las bandas requeridas por los competidores. Luego, hizo cuanto estuvo a su alcance para posponer la portabilidad numérica.

Tarde o temprano, las exigencias del desarrollo volverán a imponerse, pero los costos del atraso se acumulan a diario. Las oportunidades perdidas son irrecuperables, tanto como el rezago en la adaptación a la tecnología dominante. El gobierno lo comprende y definió la recuperación de las frecuencias como una prioridad desde sus inicios, pero el ICE simplemente se niega y el Ejecutivo teme represalias legales de la institución si ejerce la potestad de quitárselas mediante una declaratoria de interés público.

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