Editorial

Editorial: Carlo Díaz, cuatro años más al frente de una fiscalía bajo presión

El voto unánime reafirma la potestad de la Fiscalía de decidir a quién investigar y cuándo acusar conforme a la ley y las pruebas. Si el fiscal general ha de ser un estorbo para quienes infringen la ley, el gobierno debe contribuir a que cumpla esa tarea

Fiscal General
Al frente del Ministerio Público, Carlo Díaz dirige la persecución penal contra el narcotráfico, la legitimación de capitales y la corrupción, en un contexto marcado por las presiones políticas y la defensa de la independencia judicial. Alonso Tenorio

La reelección unánime de Carlo Díaz como fiscal general de la República confirma el respaldo de los 21 magistrados a la continuidad de su gestión. Al frente del Ministerio Público, Díaz dirige la persecución penal contra el narcotráfico, la legitimación de capitales y la corrupción, en un contexto marcado por las presiones políticas y la defensa de la independencia judicial.

En las circunstancias de asedio que atraviesa el Poder Judicial, sometido por el gobierno de la presidenta Laura Fernández a una campaña de deslegitimación y a un estrangulamiento presupuestario, el voto unánime reivindica la potestad de la Fiscalía de decidir a quién investigar y cuándo acusar conforme a la ley y las pruebas, sin someterse a presiones políticas ni ceder ante las represalias.

El magistrado Jorge Araya, de la Sala IV, lo sintetizó en estos términos: “Un buen fiscal debe ser un estorbo para algunos malos costarricenses y algunos malos extranjeros”. Tras su reelección, Díaz recogió el señalamiento y reafirmó su compromiso: “Espero seguir siendo un estorbo para algunos malos ciudadanos”.

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