Editorial

Editorial: Basta ya de ataques a la democracia

El único y verdadero rompimiento que se ha producido es responsabilidad de los diputados oficialistas. Sin razón válida alguna, y con evidente irrespeto por la Constitución, se han negado a cumplir con el deber de elegir los magistrados suplentes

Anunció de LF querella contra la Sala Constitucional
Anunció de LF querella contra la Sala Constitucional Casa Presidencial
Anunció de LF querella contra la Sala Constitucional
Laura Fernández, rodeada por diputados oficialistas, se atrevió a denunciar este viernes un inexistente “golpe de Estado”. (Casa Presidencial/Cortesía)

El gobierno y quienes lo acompañan o inducen en un proyecto político cada vez más peligroso no parecen tener límites en la temeridad y virulencia de sus ataques contra la democracia. Como si no fuera suficiente la velada amenaza de dictadura y cierre del Poder Judicial que Rodrigo Chaves, expresidente y ministro bis, lanzó el 25 de julio en Nicoya, la presidenta Laura Fernández se atrevió a denunciar ayer un inexistente “golpe de Estado”. Según ella, lo perpetró “un sector del Poder Judicial contra la Asamblea Legislativa”. Con esa declaración, ha traspasado un umbral inaceptable.

Mencionamos el término, porque responde, textualmente, a sus temerarias palabras. Con ellas, revela una pasmosa incultura política, un inaceptable desdén por la Constitución, una clara manipulación de la verdad y un profundo irrespeto por el sentido cívico de nuestra población. El término “golpe de Estado” no es de recibo. Por esto, tomamos la decisión de no utilizarlo en nuestros titulares, y si lo hacemos en este texto es, precisamente, para denunciar su uso. Hacer otra cosa sería amplificar un claro intento por fomentar agitación e incertidumbre.

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