Columnistas

Sin luz para iluminar el apagón educativo

Otra alternativa sería dejar que las escuelas puedan comprar los víveres directamente a productores, en vez de hacerlo a través del CNP con sobreprecios. Pero la ideología del presidente no se lo permite

La educación es uno de los bastiones de la democracia. A mejor educación, mejores ciudadanos y mayor probabilidad de una buena convivencia entre todos. Al mejorar la educación también aumenta la productividad y, con ella, los ingresos.

Por eso duele mucho el baño de realidad que nos da el informe del Estado de la Educación, cuando nos dice que Costa Rica sufre hoy un «apagón educativo». Tras de que veníamos mal, con un sistema educativo con grandes problemas estructurales, de acceso, equidad y calidad, la pandemia los exacerbó.

El Estado de la Educación analiza con mucho detalle esos problemas, y como la pandemia incrementó las asimetrías de acceso y de calidad de la educación, dejando por fuera a una gran cantidad de estudiantes, sobre todo, los de menores ingresos. Esos son jóvenes que tendrán muy pocas posibilidades de aprovechar las oportunidades que se les puedan presentar a futuro. Una generación perdida.

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