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Cuatro declaraciones y una decisión que despiertan inquietudes sobre espionaje

No me atrevo a decir si las declaraciones responderán a pura jactancia, al deseo de crear temor y paralización entre adversarios, a la realidad de lo que está en marcha o a todo lo anterior

Eduardo Ulibarri Bilbao, periodista, analista y exdirector de La Nación
Eduardo Ulibarri Bilbao, periodista, analista y exdirector de La Nación Eduardo Ulibarri

Ignoro sus móviles, pero cuatro declaraciones y una decisión del Ejecutivo generan fundadas inquietudes sobre la posibilidad de que esté creándose, o llegue a crearse, una estructura gubernamental para espiar ilegalmente a ciudadanos. A continuación, las declaraciones:

El 24 de junio, Rodrigo Chaves, ministro de Hacienda, dijo que su cartera incorporaría tecnología de la agencia de inteligencia israelí Mossad para combatir el contrabando. “No voy a compartir más detalles”, agregó. El 12 de agosto, Gabriel Aguilar, ministro de Justicia, declaró tener identificados a “zurdos, algunos de clóset”, y saber dónde se reunían. Ese mismo día, la diputada del oficialista Partido Pueblo Soberano (PPSO), Kattia Calvo, mencionó en la Asamblea Legislativa una “operación Pegasus”. No la explicó, pero sin duda sabe que el nombre corresponde a un poderoso software de una empresa, también israelí, que convierte teléfonos celulares en agentes espías.

Para coronar, Freddy González, secretario general del PPSO, lanzó en la noche “un mensaje” por televisión a un grupo de simpatizantes del Frente Amplio. Dijo saber “dónde están, cuáles son sus gustos y hasta qué hacen”.

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