Sofía Chinchilla Cerdas. Hace 2 días
Contrario a lo que afirma la publicación en Facebook, la empresa Schott le dijo a la agencia Reuters que había rechazado solicitudes de reservas de viales realizadas por grandes compañías farmacéuticas, porque no quería comprometerse con ninguna antes de saber si sus productos funcionarían. watermark-flex watermark-mobile
Contrario a lo que afirma la publicación en Facebook, la empresa Schott le dijo a la agencia Reuters que había rechazado solicitudes de reservas de viales realizadas por grandes compañías farmacéuticas, porque no quería comprometerse con ninguna antes de saber si sus productos funcionarían.

No existe evidencia de que Pfizer y BioNTech tuvieran conocimiento de la enfermedad de covid-19 desde noviembre de 2019, ni de que adquirieran, en ese momento, insumos para fabricar la vacuna contra la patología.

Aunque así lo afirme una publicación que se comparte masivamente en Facebook.

La información sin sustento fue publicada por un perfil identificado como “Johnny Schmidt” y ya se compartió más de 220 veces.

En el posteo se afirma, sin pruebas, que el consorcio “sabía lo que se avecinaba” y aprovechó para encargar millones de envases para embotellamiento de fármacos a la firma alemana Schott.

“Lo más importante es que este pedido se hizo el 2 de noviembre de 2019, ¡mucho antes de que nos enteráramos del kobid (sic)! Esto significa que Pfizer y BioNTech sabían lo que se avecinaba!”, dice la publicación.

Las afirmaciones del cibernauta contienen múltiples inconsistencias, empezando por la fecha.

Los primeros contagios con el virus SARS-CoV-2 en la ciudad de Wuhan, trascendieron en diciembre del 2019. Según el medio asiático South China Morning Post, documentos del gobierno chino prueban que las autoridades sanitarias locales rastrearon el primer contagio al día 17 de noviembre.

Es decir, que para el 2 de noviembre del 2019, el nuevo virus no lo había detectado ni siquiera el gobierno de China.

Además, pasaron meses hasta que la enfermedad fue catalogada como una amenaza global. La declaratoria de pandemia por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ocurrió el 11 de marzo del 2020.

A finales del mes siguiente, las agencias de inteligencia de los Estados Unidos determinaron que el nuevo coronavirus tampoco fue sintetizado en un laboratorio, ni fue genéticamente modificado.

Según la publicación de Schimdt, lo que supuestamente encargaron hace más de un año Pfizer y BioNTech a la empresa alemana Schott, con intermediación del gobierno alemán, fueron 1.600 millones de viales de vidrio.

“El Servicio Federal de Intel1gencia (BDWN5vtmr34) escuchó a los jefes del fabricante de vidrio Schott, cuya sede y planta está en Maguncia, Alemania, hablar sobre el tema”, dice la publicación.

La búsqueda en Google de los caracteres entre paréntesis remite a un video de YouTube que habla sobre la “Nobleza Negra Veneciana”, la cual, según grupos conspiracionistas, es un grupo de familias aristocráticas que se aliaron al papa Pío IX en el siglo 18, y que ahora busca tomar el control de la sociedad por medio de un supuesto Nuevo Orden Mundial.

Schott es una compañía alemana que fabrica productos de vidrio especializados, desde implementos para el hogar hasta insumos electrónicos, farmacéuticos y para la aviación.

No existen indicios de que Pfizer o BioNTech hayan hecho una compra masiva a la empresa, hace más de un año, con el fin específico de fabricar una vacuna contra la covid-19.

De hecho, en junio de 2020, la empresa le dijo a la agencia de prensa Reuters que había rechazado solicitudes de reservas de viales realizadas por grandes compañías farmacéuticas, porque no quería comprometerse con ninguna antes de saber si sus productos funcionarían.

“Tenemos que mantener la puerta abierta para darle la capacidad a quienes realmente sean exitosos al final. No queremos aparecer en la prensa como los que fueron incapaces de embotellar la mejor vacuna”; dijo a Reuters Frank Heinricht, director ejecutivo de Schott.

Conforme avanzó la carrera por desarrollar una vacuna eficaz contra el SARS-CoV-2, Schott se involucró en el proceso.

En junio, la compañía anunció la firma de acuerdos con las compañías farmacéuticas líderes para la producción inmediata de envases para unos 2 billones de dosis de las vacunas en desarrollo.

Y, en setiembre, reveló que le estaba suministrando envases al 75% de los proyectos de vacuna que en ese momento se encontraban en las fases I, II y III de pruebas.

Según la empresa, tal nivel de producción fue posible gracias a la inversión de $1 billón que empezó a inicios del 2019, en respuesta al incremento en la demanda global de productos farmacéuticos, como viales, jeringas, ampollas y cartuchos de vidrios de borosilicato y de polímeros.

Desinformación recurrente

No es la primera vez que desde el perfil “Johnny Schmidt” se comparten informaciones falsas.

El 18 de noviembre, #NoComaCuento aclaró una publicación que afirmaba, erróneamente, que Costa Rica utilizará los servicios de Smartmatic, la empresa de tecnología electoral a la que el abogado de Donald Trump acusa de haber manipulado las elecciones estadounidenses.

Y el 6 de enero, la iniciativa de chequeo de La Nación explicó que no era cierto que Cristina Fernández, expresidenta de Argentina y actual vicepresidenta de esa nación, se aplicó la vacuna contra la covid-19 sin seguir los protocolos sanitarios. Como dio a entender Schmidt utilizando una fotografía de 2013.

Esta información forma parte del proyecto #NoComaCuento, una iniciativa de La Nación que busca analizar la veracidad de la información que circula en redes sociales. Usted puede formar parte de este proyecto enviándonos información que le parezca falsa o poco confiable al WhatsApp 6420-7160 o al correo nocomacuento@nacion.com.

También puede recibir nuestras publicaciones directamente en su celular uniéndose a este grupo de WhatsApp o al bot de Telegram.