
Si usted tiene una mascota y en este nuevo año planea viajar con ella a otro país, esta información puede ayudarle a que la experiencia sea más agradable. Trámites sanitarios, requisitos legales, estrés del vuelo y errores comunes pueden convertir el paseo soñado en una experiencia angustiante tanto para la mascota como para su dueño.
Lo que debe saber:
- Cada país tiene requisitos sanitarios y legales distintos para el ingreso de mascotas.
- La preparación física y emocional de la mascota es clave para evitar estrés y problemas de salud.
- No se recomienda sedar a los animales para vuelos; existen alternativas más seguras.
El primer paso: verificar requisitos del país de destino
María Fernanda Segura, médica veterinaria del Centro Veterinario Lutz, explica que la planificación comienza por investigar hacia dónde se viaja. Cada país exige documentos específicos como certificados de salud, esquemas de vacunación al día, desparasitaciones recientes o incluso pruebas de laboratorio.
Todo este proceso debe hacerse de la mano de un médico veterinario de confianza, quien se encargará de revisar el estado de salud del animal, completar los formularios requeridos y emitir los certificados oficiales.
“Si no lo cumplimos, pues él nos va a poner al día y obviamente llenar lo que son los certificados y las cartas de salud que cada país pide”, señala Segura, parte de la red médica Medismart.
Este proceso puede tardar semanas o meses, por lo que la recomendación de la especialista es iniciar los trámites entre tres y cuatro meses antes del viaje.
Preparar a la mascota para el vuelo
Independientemente de si la mascota viaja en cabina o en bodega, el vuelo implica un entorno desconocido y ruidoso. Para reducir el impacto, es fundamental prepararla con antelación:
- Elegir una jaula o carrier adecuado, donde el animal pueda ponerse de pie, girar con comodidad y tener acceso a agua.
- Colocar dentro un objeto familiar, como una manta o prenda con el olor del dueño, para brindarle seguridad.
- Realizar ejercicios de adaptación en casa: acostumbrar al animal a permanecer en el carrier, reproducir sonidos similares a motores o multitudes y simular trayectos largos en carro.
“No está indicado el uso de sedantes, pero sí hay otros métodos que nosotros podemos utilizar tanto como doctores o como dueños de mascotas para que todo esto sea como más fácil”, explicó Segura.
“Lo que es el uso de feromonas en spray dentro de ese carrier y que le facilite a la mascota. También se utilizan ansiolíticos naturales, ya sean tableta o jarabe, dependiendo de la indicación médica”, agregó.

Errores comunes que aumentan el estrés
Uno de los errores más frecuentes, afirma la médica veterinaria, es no preparar a la mascota con suficiente tiempo.
Como resultado, animales que nunca han viajado en jaula o han pasado horas dentro de un carrier pueden experimentar altos niveles de ansiedad durante vuelos largos.
También es común alimentar a la mascota justo antes del viaje, lo cual no se recomienda. Lo ideal es ofrecer la última comida unas seis horas antes, para evitar náuseas o malestar. No llevar agua disponible o premios que ayuden a tranquilizar al animal es otro fallo frecuente.
Razas de mayor cuidado y señales de alerta
Las mascotas braquicéfalas —perros o gatos de hocico corto— requieren especial atención, ya que pueden presentar dificultades respiratorias agravadas por el estrés o cambios de temperatura.
En estos casos, la especialista recomienda elegir vuelos nocturnos o en horas de menor calor.
Señales como jadeo excesivo, salivación extrema o dificultad para respirar deben atenderse de inmediato, consultando al veterinario disponible en el aeropuerto de salida o llegada.
Aunque no existe una raza “prohibida” para viajar, la salud individual del animal siempre debe evaluarse antes de tomar la decisión.
“La clave es asesorarse con tiempo para que la experiencia, tanto del dueño como de la mascota, sea la mejor posible”, concluye la veterinaria.
