Juan Diego Córdoba González. 14 noviembre, 2020
La reducción de los aguinaldos en gran número de asalaridados repercutirá en el consumo de Navidad. Foto: Alonso Tenorio.
La reducción de los aguinaldos en gran número de asalaridados repercutirá en el consumo de Navidad. Foto: Alonso Tenorio.

El año pasado, el sector privado pagó ¢673.000 millones en aguinaldos.

Sin embargo, para este 2020, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) no hizo los tradicionales cálculos ni anuncios sobre el monto de los desembolsos.

El Ministerio de Trabajo cuantificó en 240.000 los asalariados que sí lo recibirán, pero disminuido significativamente porque en estos ocho meses de pandemia se suspendieron contratos laborales y se redujeron jornadas de trabajo/salario, lo cual impacta a la baja el pago.

De acuerdo con la Encuesta Continua de Empleo, esos 240.000 trabajadores equivalen al 23,5% de los poco más de un millón de trabajadores del sector privado.

El grado de afectación depende de a cuál medida lo sometieron y por cuánto tiempo.

En el sector público, sí hay números definidos. Los 324.000 funcionarios recibirán el 100% del aguinaldo porque el 99% de la planilla estatal no sufrió suspensiones o reducciones de jornada pese a la caída en la recaudación de impuestos.

El Ministerio de Hacienda informó que no tendrá problemas para depositar un total de ¢220.000 millones el 4 de diciembre.

Ese pago lo recibirán 139.058 funcionarios activos del Gobierno Central, así como 77.718 pensionados con cargo al Presupuesto Nacional.

El reconocimiento salarial del decimotercer mes corresponde a la división entre 12 de la suma de todos los salarios brutos, desde diciembre del año pasado hasta noviembre del presente año.

Por esta razón, al no recibir salario o percibir apenas una parte del sueldo durante meses, los 240.000 trabajadores privados verán disminuido su aguinaldo este diciembre.

Ese es el caso de una recepcionista de apellido Martínez, de 40 años, quien trabaja para una distribuidora en el centro de San José.

Desde mediados de marzo, cuando se aplicaron las medidas laborales por la emergencia sanitaria, su empleador le redujo el 50% de su salario.

Ocho meses más tarde, la situación no ha cambiado. Por quincena, asegura, recibe ¢75.000. Con eso le hace frente a sus obligaciones, pues de ella dependen dos hijos y un nieto.

La jefa de hogar intenta captar ingresos adicionales a través de una tienda virtual que tiene en redes sociales. Aunque, según dice, vende muy poco.

Sin duda, tendrá que recortar gastos de fin de año, como celebraciones y regalos navideños, pues debe recomponerse de la caída de ingresos que sufre desde hace ocho meses.

Su aguinaldo será un 35% menor al esperado a inicios de año.

“Lastimosamente, en mi familia hay muchas cosas de temporada que este año no se van a poder hacer. La parte de regalos creo que será nula, porque más bien tengo que ver cómo guardo un poquito para los impuestos municipales, a como pueda”, afirmó Martínez, quien prefirió no ser identificada para evitar cuestionamientos de su jefe.

Si en vez de reducción de jornada, hubiese enfrentado la suspensión de contrato desde marzo, ella apenas habría recibido alrededor del 29% de su aguinaldo.

Eso es lo que, en promedio, percibirían todos aquellos empleados suspendidos desde el comienzo de la pandemia, el 6 de marzo.

Este diciembre también dejarían de entregarse cerca de 274.000 aguinaldos, en comparación con el fin de año de 2019, debido a los despidos.

Ese es un dato estimado por La Nación, tomando como referencia la cantidad de asalariados reportados por la última Encuesta Continua de Empleo (ECE), que abarca el tercer trimestre del año.

No se contempla en este dato, por ejemplo, a los trabajadores por cuenta propia pues estos no reciben aguinaldo.

Menos consumo

Los efectos económicos de la crisis sanitaria en el sector laboral, provocarán que este fin de año haya menos dinero en manos de los consumidores.

Esto no solo se explica por la caída del aguinaldo para trabajadores con suspensiones y reducciones, sino por aquellos que ni siquiera tienen un puesto de trabajo.

El economista Daniel Suchar estima que tres tipos de negocios altamente frecuentados en esta época serían los más afectados por esa realidad.

"Los sectores que podrían ver más disminuido el consumo son bares –que ya vienen mal–, restaurantes, y de último, el comercio, porque siempre va a estar el tema de los regalos y presentes que se entregan en familia.

“Pero definitivamente, todo este tipo de celebraciones y festividades se van a quedar atrás y van a tener el mayor golpe en esta economía que está bastante deprimida”, aseveró Suchar.

Este año se repartirían unos 274.000 aguinaldos menos, por la pérdida de esos puestos de trabajo. Foto: Alonso Tenorio.
Este año se repartirían unos 274.000 aguinaldos menos, por la pérdida de esos puestos de trabajo. Foto: Alonso Tenorio.

Todos los asalariados, con más de un mes de trabajar para el mismo patrono, tienen derecho a recibir el decimotercer mes.

Valga aclarar que cuando un empleado renuncia o es despedido, debe recibir dentro de su liquidación la parte correspondiente por el aguinaldo.

Comercio con bajas expectativas

La situación económica del país provoca que las expectativas no sean las mejores entre los comerciantes.

La mitad de los establecimientos visualiza pérdidas en sus ventas navideñas, en comparación con diciembre anterior.

Esa percepción provoca, a su vez, que solo 25% de los comercios tenga previsto contratar personal de temporada.

Los datos corresponden a una encuesta que la Cámara de Comercio de Costa Rica realizó entre 800 asociados.

Según Allan Gerli, representante de tiendas y director de esa organización empresarial, los comercios no solo tendrán que enfrentarse a las afectaciones económicas de los consumidores, sino también a un cambio en sus prioridades al momento de comprar.

"De cara a la temporada más importante como lo son el Viernes Negro y la Navidad existen dos fuertes temas. Primero, según un estudio de Ipsos, este año nos deja un consumidor totalmente redefinido, más consciente de lo esencial, muy atento a los beneficios de los productos que compran y con deseos de una vida más simple, además interconectados.

“Por otro lado, también un consumidor en modo crisis. Siete de cada 20 personas han visto sus ingresos reducidos”, afirmó.

La mitad de los comercios no proyectan descuentos navideños. Los establecimientos que sí van a aplicarlos, estiman promociones de entre el 10% y 70% de los precios base.

Incluso, para el Viernes Negro, que marca las semanas previas a la entrega del aguinaldo, el 25% de los comercios encuestados aseguró no estar en capacidad de ofrecer descuentos en sus productos.

Apenas una cuarta parte de establecimientos comerciales tiene previsto contratar personal de temporada. Foto: Alonso Tenorio.
Apenas una cuarta parte de establecimientos comerciales tiene previsto contratar personal de temporada. Foto: Alonso Tenorio.