Hasta el momento, se han instalado 1.200 señales y faltan 800. Proyecto le costó ¢223 millones al país

Por: Steven Oviedo 5 noviembre, 2015

Redacción

Decenas de postes abatibles, que se instalaron en la ruta 32 para evitar adelantantamientos indebidos, son invisibles de noche y en condiciones de neblina.

La cinta retroreflectiva que tenían y que era necesaria para hacer visibles las estructuras en condiciones de neblina o oscuridad, se desprendió y, ahora, la empresa deberá colocar nuevos papeles reflectantes.

Así lo confirmó Junior Araya, director de Ingeniería de Tránsito, quien agregó que no se están colocando nuevos postes, hasta que la firma responsable resuelva el problema de la cinta.

En junio de este año, la compañía JL empezó a colocar los postes, en un tramo de 37,5 kilómetros, entre el peaje de la carretera Braulio Carrillo y el cruce de Río Frío de Sarapiquí. Sin embargo, desde los primeros días, las piezas empezaron a deteriorarse con facilidad, producto de los golpes de los vehículos y el vandalismo.

De los 2.000 postes que componen el proyecto, valorado en ¢223 millones, aún falta que se coloquen unas 800 piezas.

La Nación realizó un recorrido por el trayecto donde están colocados los postes abatibles y 130 presentan daños notables, 50 más fueron totalmente arrancados de su lugar y la mayoría ya no cuenta con los papeles reflectivos.

Hay un tramo de 16 kilómetros, dentro del trayecto del contrato, donde no hay un solo poste colocado.

"En este momento, falta la colocación de unos 800 postes. El papel retroreflectivo que se colocó, se despegó, y se va a traer otro con especificaciones del Cosevi y se tiene que cambiar en todos los postes", explicó Junior Espinoza, encargado de la obra en la empresa JL.

A finales de octubre, la empresa JL estaba esperando que llegara el nuevo papel reflectivo para iniciar la colocación. Una vez con el material en el país, cuenta con 15 días para poder finalizar el 100% de la obra.

"Nosotros tenemos que reponerlos y estamos dentro del tiempo de los 15 días, sin contar días de lluvia, pero con el invierno va a estar un poco difícil, pero en un buen día se colocan 200 (postes) fácilmente" añadió Espinoza.

Los encargados de la obra trajeron 250 postes adicionales para reponer los que han sufrido daños.

Dentro de la garantía. Junior Araya confirmó que se frenó la colocación de los postes, hasta que el problema de la cinta se resuelva. "Es parte de la garantía que usted tiene cuando contrata cualquier obra, si no se recibe a conformidad, se tienen que hacer los ajustes que sean necesarios", comentó.

Araya explicó que no se pagará la obra hasta que no se reciba de conformidad con lo acordado y, en caso de que no se finalice a tiempo, el contrato establece multas contra la empresa JL.

En Ingeniería de Tránsito sostienen que los conductores que transitan por esta zona golpean los postes de manera intencional.

En un principio se estimaba que los postes podían soportar un mínimo de 75 impactos antes de perder su capacidad de retomar su posición vertical.

Los postes abatibles se empezaron a colocar el 9 de junio y ya para el 11 de ese mismo mes se habían robado algunos.