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OMNi cierra su operación de taxis al cabo de 10 meses de lanzamiento

Servicio deja de funcionar esta semana. En junio del 2020, compañía costarricense había anunciado intención de contratar a 2.500 personas en un año

Asegurando contar, antes de arrancar, con una flotilla de seis mil taxistas afiliados y medio millón de descargas de su aplicación para celulares, la empresa Omni se la lanza a la conquista de pasajeros con su nuevo servicio: Omni-Taxi.

La empresa costarricense OMNI anunció este jueves el cese de operaciones de su servicio de taxi, tan solo 10 meses después del lanzamiento y luego de que en junio del 2020 anunciara la supuesta contratación de 2.500 personas en los siguientes 12 meses.

La empresa dio a conocer la medida en un comunicado de prensa, según el cual logró reunir a más de 6.500 taxistas de todo el país durante el tiempo que estuvo activa su aplicación móvil para traslado de personas. Afirman haber completado 750.000 servicios de este tipo.

Esta parte de su negocio dejará de funcionar desde este jueves pues, aseguran, se darán un tiempo para retomar este tipo de servicio el cual aseguran que van a nombrar OMNiRide.

Presuntamente, dicen que eso será en un futuro sus próximos servicios de movilidad de personas pero, insistieron, OMNITaxi dejará de funcionar por completo.

“El proceso de mejora continua es lo que nos reta a tomar estas decisiones por ustedes, nuestras personas usuarias, y al mismo tiempo avanzar hacia lo que sigue en nuestra historia”, declaró la compañía que en abril del 2020 anunció un agresivo plan de expansión regional con nuevos negocios.

Su intención era competir con Uber y Didi, que también funcionan mediante plataformas digitales. Más recientemente, también el Consejo de Transporte Público (CTP) implementó esa tecnología para los taxis regulares que autoriza esa entidad.

Omni también brinda el servicio de alquiler de bicicletas, el cual mantendrá “su operación regular”, según informaron. Este se inició en noviembre del 2019.

OMNiBicis permite usar ese medio de transporte alternativo por un tiempo ilimitado; con un costo de ¢600 por hora, aunque también ofrecerán paquetes para alquilar hasta por un año.

En marzo pasado, sin embargo, denunciaron la destrucción y los daños a las unidades que aparecían sin manivelas, llantas o asientos, en botaderos clandestinos, cafetales y hasta en ríos. Así terminaron 900 bicicletas eléctricas.

Hasta ese momento, el 80% de las unidades habían sido vandalizadas. Este jueves, la empresa insistía en que mantiene 1.500 operando ya que las unidades que salen de operación por vandalismo reciben luego mantenimiento para volverlas a colocar en operación.

Los daños reportados son tanto en la estructura, como en el sistema que se usa para desbloquearlas mediante una app.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.