
Ocultos en jardines, en espacios muy cercanos a los clientes o hasta en cielorrasos han descubierto los bomberos grandes tanques de gas cuando han sido llamados para atender emergencias.
Es por estos hallazgos que los apagafuegos lanzaron una nueva advertencia de las condiciones de inseguridad en las que se instalan los envases con este combustible en restaurantes, sodas y otros comercios.
Son recipientes con capacidades de almacenamiento de entre 380 litros (190 kilogramos) y hasta 5.800 litros (2.900 kilogramos); aunque hay tanques con espacio para 15.000 litros de ese carburante en estaciones de servicio.
Héctor Chaves, director de la entidad, aseguró que, en promedio, atienden 100 emergencias al año por incendios o fugas con estos envases de mayor envergadura y cuyo llenado se hace en el sitio donde fueron inicialmente colocados.
En la mayoría de casos y desde hace décadas, recalcó Chaves, se donde topan con instalaciones clandestinas o que incumplan normas mínimas de seguridad.
Incluso se los han topado al apagar incendios sin nexo inicial con esos tanques.
“Estos tanques los hemos descubierto en restaurantes ocultos en jardines, en el cielorraso y hasta en las estancias donde comen los clientes. Hace 8 años tuvimos incendio en una fábrica de paraguas en la avenida central (San José). El fuego era en el primer piso del edificio pero, para nuestra sorpresa, hallamos una pipa de gas en el tercer piso que complicó la atención del incendio”, relató Chaves.
El gas licuado de petróleo (GLP) es un carburante de uso frecuente para cocinar que usan al menos 655.000 hogares y comercios en Costa Rica, según estima la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).
Consiste en una mezcla de otros dos gases (propano y butano) que forman un tipo de gas incoloro que, al escaparse de su recipiente, pasa de estado líquido a gaseoso.
Se caracteriza por desprender un penetrante olor,semejante a materia orgánica podrida y es altamente inflamable, explican manuales de prevención de Bomberos de Costa Rica.
Silvia Durán, vocera de la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines (Cacore), también admitió carecer de datos, pero aseguró que en la organización están “más que conscientes de la importancia de educar" al sector del uso responsable en políticas acerca del manejo de gas.
Incluso, dijo, se han reunido con empresas distribuidoras pero, al parecer, “no hay mucha voluntad en el tema de educar”.
“Nuestra Cámara lo que ha hecho por dos años consecutivos es impartir charlas preventivas para que los dueños de restaurantes tomen acciones correctivas para evitar desgracias. Este año tenemos otra capacitación programada para julio”, comentó.
Incumplimientos
Entre los incumplimientos habituales ligados al uso de gas están la localización de tanques en sitios sin suficiente ventilación, sin distancias mínimas respecto a edificios o accesos a los inmuebles, sin dispositivos especiales en casos de emergencias como válvulas especiales que cierran el paso del gas si hay un sismo.
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Además, suelen obviarse la instalación de detectores de flama que sirven para cerrar el paso de gas en presencia de chispazos.
Se supone que toda instalación de gas licuado de petróleo con tanques estacionarios (grandes tanques) debería contar con un sistema de detección de fugas de gas, el cual consiste en detectores de gas en los aposentos donde se localizan los artefactos a base de ese carburante (cocinas).
Si un sensor se activa por fuga, el sistema emite una señal que cierra la válvula de salida del tanque o las válvulas en el punto de la tubería que transporta el gas donde se detecte el escape.
Esas condiciones de operación se basan en las normas NFPA cuya observancia en Costa Rica se especifica en el Reglamento a la Ley Nº 8228 del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica. En el caso del gas licuado de petróleo, es la norma NFPA 58.

Las Normas de la Asociación Nacional de Protección contra el Fuego (NFPA, por sus siglas en inglés) son estándares internacionales mínimos para prevención de incendios, capacitación de personal, instalación de equipos y medios de protección contra incendios que utilizan cuerpos de seguridad y bomberos en el mundo.
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No obstante, tal es el desorden con estos envases estacionarios, aseguró Chaves, que ni la Aresep, ni los Ministerios de Salud y de Ambiente y Energía, disponen de registros oficiales de cuántos de estos tanques estacionarios funcionan en Costa Rica.
Este diario remitió varias consultas a esas instituciones sobre la existencia o no de estadísticas, así como de las denuncias de Bomberos, pero al cierre de la edición no se recibieron respuestas.
El director de Bomberos de Costa Rica también afirmó que suelen atender emergencias debido al llenado excesivo de tanques.
Según explicó, un tanque de LPG nunca debería llenarse al 100% de su capacidad. El máximo debería ser 90%. Por razones de seguridad debe permitirse 10% de espacio libre en el envase.
"Cuando sube la temperatura externa y un tanque está al tope de su capacidad, se activan las válvulas de alivio en estos dispositivos lo cual genera una fuga de gas que nos obliga a nosotros a intervenir", explicó.
Consejos básicos con GLP
1. Si percibe olor a gas, alerte a otras personas, cierre llave de regulación o de emergencia, abra puertas y ventanas, no manipule interruptores eléctricos.
2. Ante una fuga de gas, jamás intente controlarla: solamente evacúe y dé alerta a autoridades.
3. Utilice tuberías de cobre o mangueras aprobadas para este tipo de gas.
4. La persona que instala, repara o recomienda el equipo debe disponer de certificación.
5. Nunca lleve un cilindro a reparar. Sustitúyalo por otro.
6. Ante duda, busque la asesoría de un profesional o diríjase a la estación de Bomberos más cercana.
7. Los teléfonos fijos, móviles, luminarias y aparatos eléctricos energizados, tienen la capacidad de generar chispa.
FUENTE: Cuerpo de Bomberos de Costa Rica
