Juan Fernando Lara Salas. 12 julio, 2019
Alejandro Muñoz, jerarca de Recope, (izquierda) y Carlos Manuel Rodríguez, ministro de Ambiente y Energía, el pasado 9 de abril en Casa Presidencial en Zapote. Ese día, el Gobierno anunció la suspensión un año del proyecto de mezclar gasolina súper con etanol / Fotos: Mayela López
Alejandro Muñoz, jerarca de Recope, (izquierda) y Carlos Manuel Rodríguez, ministro de Ambiente y Energía, el pasado 9 de abril en Casa Presidencial en Zapote. Ese día, el Gobierno anunció la suspensión un año del proyecto de mezclar gasolina súper con etanol / Fotos: Mayela López

Recope intentó imponer el uso de la gasolina con etanol sin hacer “análisis técnico y científico” y, además, en claro atropello a la potestad legal del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) como responsable de fijar el porcentaje de alcohol a mezclarse con el hidrocarburo.

También omitió gestionar permisos para el almacenamiento del producto ante el Minae, confirmó la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), en un informe del 10 de julio que desnuda serias omisiones en el lanzamiento de la llamada gasolina ECO 95 que el Gobierno presenta como supuesta vía para mitigar emisiones contaminantes.

La administración de Carlos Alvarado Quesada aplazó para mayo del 2020 la producción y distribución de ECO95 pero Aresep advierte ausencia total de estudios técnicos y autorizaciones que Recope se brincó en el proceso.

Por esa razón, la misma entidad reguladora se negó a fijar un precio de venta ante la solicitud que mantuvo en pie la Refinadora cuando le solicitó a finales de marzo variar las tarifas para lanzar la iniciativa como parte de su solicitud ordinaria ET-024-2019 que la Aresep resolvió esta semana.

Inicialmente, Recope intentó eliminar la gasolina súper para vender gasolina mezclada con 8% de etanol a partir de mayo pasado según lo comunicó la Refinadora en una conferencia de prensa el 4 de abril.

Sin embargo, cinco días después, el Gobierno se vio forzado a parar de golpe todo el plan un año luego de una ola pública de cuestionamientos desde varios sectores.

La principal queja es sobre su impacto en los motores, donde opera como “detergente”.

Al ser un solvente, el etanol puede quemar empaques y hules en partes del motor y, además, arranca impurezas adheridas en los tanques de combustible que se meten en los inyectores.

Esto puede ensuciar tanto esas piezas responsables de llevar combustible a las cámaras de combustión del motor que se traban, produciendo luego un efecto de “cabeceo” en el vehículo que envía a su propietario al taller de servicio.

Eso y que la mezcla tiene menos poder energético respecto a la gasolina pura por lo cual, para recorrer la misma distancia, el consumidor debe comprar alrededor de 4% más de carburante según análisis de dos agencias de Gobierno de Estados Unidos.

Sin embargo, es ahora cuando la Aresep revela todas las torpezas y olvidos en que incurrió Recope según consta en la resolución RE-0048-IE-2019 de la Intendencia de Energía de Aresep del 10 de julio de 2019.

1. Recope reportó que el etanol que importaría sería, exclusivamente, sin agua y “sin desnaturalizar”, es decir, sin aditivos para que el alcohol no sea apto para consumo humano. Sin embargo, Recope“ no aporta evidencias técnicas suficientes que justifiquen” solo compras del “sin desnaturalizar” y no se explica por qué dejó por fuera el etanol “desnaturalizado”.

En ese sentido, la Intendencia de Energía indica que la empresa estatal actuó con base en “consideraciones técnicas de los proveedores y no de Recope” quien debió remitir sus propios análisis como debió ser.

2. El informe señala que “la Autoridad Reguladora no puede validar la información presentada por Recope” para solicitar la fijación de un precio al producto porque ni siquiera hubo "análisis a nivel técnico y científico”. Por ello, incluso, “no es posible asegurar que (Recope) llegue a suministrar en todo el país” el producto.

3. El reporte añade que Recope actuó en claro atropello al artículo 12 del Decreto N.°40050 MINAE-MAG. Ese artículo reza que “será el Minae (no la Refinadora) el encargado de definir el porcentaje de la mezcla a realizarse”, pues, el ministerio es el encargado de fijar la política energética del país. Agrega que para que opere la ECO95, el Minae debe justificar por qué incorpora los biocombustibles a la matriz nacional.

4. Hay otras faltas. Cuando el Gobierno congeló en abril el plan por un año, anunció un eventual plan de voluntariado para probar ECO95, pero Aresep halló diferencias de información “significativas” entre lo que sería el supuesto ensayo del Gobierno y la iniciativa original para todo el país.

En primer lugar, Recope plantea un plan nacional pero el de voluntariado se limita al Gran Área Metropolitana. Además, para el plan nacional, Recope propone 8% de etanol en la gasolina y para el de voluntariado, 10%.

5. Sea un 8% o un 10%, en ambos escenarios se requiere permiso de la Dirección General de Transporte y Comercialización de Combustibles (DGTCC) del Minae para almacenar la mezcla en tanques. A la fecha, no consta que ese permiso se haya otorgado, advierte la Aresep.

6. Para realizar el plan de voluntariado, Recope también requiere que el Gobierno emita un decreto autorizando el ensayo. No obstante, la Refinadora reconoció en su solicitud a Aresep que el decreto permanece sin emitirse.

Sin el decreto, explica la Intendencia, no habría plan piloto con lo cual se incumpliría el requisito metodológico de disponer de sustento técnico y jurídico para justificar la inclusión de la gasolina ECO 95 en Costa Rica.

“En este contexto, siendo que Recope no ha cumplido con la normativa técnica aplicable para poder realizar las mezclas con biocombustibles, que el ente competente, en este caso Minae, no ha decretado el porcentaje de mezcla que se podría formular y los estudios técnicos aportados son insuficientes, se considera que incluir los costos propuestos en este momento es innecesario”, concluye la Intendencia.

La Nación consultó este jueves a Alejandro Muñoz Villalobos, presidente ejecutivo de Recope, sobre estos y otros señalamientos de la Aresep. Al cierre de esta edición, el funcionario seguía sin responder.

Esta la octava ocasión que un Gobierno intenta vender etanol mezclado con gasolina en Costa Rica.

El nuevo chasco del Ejecutivo se derrumbó públicamente en solo cinco días de abril mientras la Aresep apenas analizaba el pedido de Recope.

Aquella caída pública de esta idea del Gobierno para descarbonizar la economía se vio impulsada entonces por la escasa divulgación de los supuestos estudios de la Refinadora sobre los beneficios y efectos de mezcla en los vehículos, dudas sobre la procedencia del alcohol (si sería un proveedor local o extranjero), temor por posibles daños a los motores o el previsible aumento en el gasto de los usuarios ante el menor rendimiento energético de ECO95.

Proyecto de etanol
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