Ángela Ávalos. 8 marzo

(Video) Concentración por Día Internacional de la Mujer

“Las mujeres pueden hacer lo que quieran”. La frase estaba escrita en un cartón que levantaba con fuerza la pequeña Luciana Vargas Chacón, de tan solo seis años, en el parque Central de San José.

Pasaban las seis de la tarde. A pocos minutos para que arrancara la marcha del Día Internacional de la Mujer, en la capital, la niña, acompañada de su mamá, Irene Chacón, luchaba para que las fuertes ráfagas no le arrancaran de sus manos la potencia de la frase.

Luciana Vargas Chacón, 6 años. Participó en la marcha por segunda vez junto a su mamá, Irene Chacón. El año anterior, la frase que trajo fue
Luciana Vargas Chacón, 6 años. Participó en la marcha por segunda vez junto a su mamá, Irene Chacón. El año anterior, la frase que trajo fue "Las mujeres somos fuertes". Foto: John Durán

“El año pasado escribí ‘Las mujeres somos fuertes’”, recordó Luciana minutos antes de que cientos de hombres y mujeres, de todas las edades y procedencias, dieran la vuelta al parque, recordando que ese 8 de marzo, apenas iniciando el siglo XX, decenas de mujeres murieron asesinadas mientras protagonizaban un movimiento en busca de igualdad en los derechos laborales.

Un fuerte “¡No!” resonaba a lo largo y ancho de aquel gentío. ¡"No es no!", gritaban las mujeres, grandes y pequeñas.

Entre la multitud, un muñeco de cartón pintado de verde intentaba imitar al expresidente y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez. Un grupo de jóvenes le reclamó en la calle los supuestos hechos de violencia sexual contra las mujeres.

Justo frente a la catedral metropolitana estaba Blanca Arroyo, de 56 años. Viajó desde Grecia, en Alajuela, a la capital.

Ella misma fabricó este cartel: “¿Qué cuantos años le daría yo a los violadores, sacerdotes, pastores, o premios nobel?”.

Blanca Arroyo, 56 años, vecina de Grecia. Reclama por los abusos contra menores y mujeres de parte de personas con algún poder. Foto: John Durán
Blanca Arroyo, 56 años, vecina de Grecia. Reclama por los abusos contra menores y mujeres de parte de personas con algún poder. Foto: John Durán

"¿Por qué lo hice? Por tantas violaciones de niños que se han descubierto últimamente en manos de los sacerdotes, y que muchas veces quedan impunes, y por todo el escándalo del señor este que, últimamente, ha sido denunciado por muchas mujeres, y posiblemente también llegue a quedar impune... ", explicó Arroyo.

“¡Padre Víquez! Impune no te vas (...) ¡Ni un solo niño más!", coreaban con fuerza en las gradas del kiosco y bajo sonido de tambores, decenas de mujeres y hombres.

Víquez enfrenta una orden de captura internacional por supuestos abusos contra menores mientras ejerció el sacerdocio.

Aún se debe más igualdad

Bajo la consigna ‘¡Más juntas que nunca!’, la marcha de este viernes es la tercera que coordinó un grupo de organizaciones, entre las cuales está Ni Una Menos Costa Rica, ACCEDER, Colectiva Trans-Parencias, y Colectiva por el Derecho a Decidir.

Las organizadoras esperaban entre 3.000 y 5.000 personas, según informó una de las voceras de la marcha, Maricruz Granados.

El 8 de marzo se designó como Día Internacional de la Mujer en recuerdo de la muerte de trabajadoras en Nueva York, Estados Unidos, en una lucha por contar con las mismas condiciones laborales que los hombres.

Emily Fabiana González, 7 años, escogió una frase de la pintora mexicana Frida Kahlo. La acompañaron su tío Daniel González (der.) y su hermana María Luna González. Foto: John Durán
Emily Fabiana González, 7 años, escogió una frase de la pintora mexicana Frida Kahlo. La acompañaron su tío Daniel González (der.) y su hermana María Luna González. Foto: John Durán

Sofía Miranda, de 21 años, sostenía otro cartel: “Intentaron enterrarnos pero no sabían que éramos semillas”. Su reclamo es por el aborto terapéutico.

“Nos deben a todas la norma del aborto terapéutico, y el derecho al aborto legal; puede ser un sueño en este país, pero es un derecho que nos deben”, explicó la joven estudiante de Administración Aduanera y Comercio Exterior.

En la marcha, también se levantó la voz por aquellas que han muerto víctimas de la violencia doméstica. “Somos la voz de aquellas a quienes se la quitaron”, rezaba un cartel entre la multitud.